El triste final del instructor de parapente que viajaba con su perro “Fiaca”

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Leandro Ramos (42) era un instructor de vuelo en parapente argentino que había decidido recorrer Latinoamérica junto a su perro, “Fiaca”, habitual copiloto de sus aventuras. Pero la fatalidad se cruzó en su camino en la playa uruguaya de La Pedrera. El domingo, mientras volaba junto a una mujer que hacía con él su vuelo de bautismo, algo salió mal. El parapente a motor cayó al mar: la mujer, Cecilia Corso, sobrevivió; él no tuvo la misma suerte, su cuerpo apareció horas después en la playa.

La mujer que acompañaba a Ramos en el vuelo fatal, el instructor ofrecía vuelos de bautismo como medio de costear los gastos de su viaje. A eso se había estado dedicando durante el último domingo, hasta que algo habría fallado en el motor del parapente y causado su caída al mar, cerca de la costa.

Tras el accidente, Cecilia Corso fue rescatada, pero nada se supo de Ramos hasta el día siguiente, cuando su cuerpo fue hallados por vecinos en una playa cercana.

En una nota con el canal uruguayo Teledoce, Corso contó lo ocurrido. “Me llegó el turno y salimos, salí filmando todo, una belleza, una experiencia alucinante. Cuando volvíamos [Leandro Ramos] apagó el motor y me dijo: ‘¿qué te pareció?’ Y le dije: ‘lo mejor que hice en mi vida’. Y ahí encendió el motor de nuevo, [entonces] no sé qué pasó, pero fue cuando empezamos a caer”, detalló Corso.

“Empezamos a girar, yo me di cuenta de que se me daba vuelta el mundo, cuando me di cuenta chocamos contra el agua, tremendo golpe del costado derecho. En ese momento supuse que esto tal vez ya le había pasado otras veces, que sabría cómo reaccionar”, siguió con su relato la mujer. Y agregó que tras la caída, ella quedó boca arriba, pero sumergida unos 30 o 40 centímetros. “No podía respirar —continuó Corso—. Él intentó sacarse el arnés un par de veces y no pudo. Yo seguí forcejeando, pero me di cuenta de que tampoco podía”.

Finalmente, tras lograr girar su cuerpo, la mujer se liberó del arnés y salió a la superficie. “Volví a sumergirme y me saqué el de los pies. Respiré un poco y me acerqué [a Ramos]. Él estaba con la cabeza afuera del agua. Le dije: ‘Tratá de sacarte el arnés’. Me acerqué y él se agarró de mí y me hundió. Me alejé, volví a acercarme y a intentar tranquilizarlo. Pero estaba aturdido. Le dije: ‘agarrate de algo’. Pero después quedó toda la vela entre nosotros y no lo vi más”, siguió su relato la mujer.

Agotada y con mucho frío, Cecilia vio la costa y se lanzó a nadar hacia ella. “Cuando me cansaba hacía la plancha y cuando podía volvía [a nadar]; tenía claro que no podía parar porque hacía un frío bárbaro”, dijo.

Zully Ramos, hermana de Leandro, había afirmado a medios locales cuando él todavía no había aparecido: “Ya sabemos que no lo tenemos con vida, pero queremos recuperarlo, tener el cuerpo de él y darle el último adiós”. La mujer es uruguaya, vive en Tacuarembó.

“Yo siempre le decía que no quería que volará”, declaró Zully. Sin embargo, su hermano siempre había tenido el sueño del vuelo.

En el operativo de búsqueda de Ramos participaron buzos del Grupo de Buceo y Salvamento de la Armada uruguaya, dos buzos particulares, un helicóptero de la Fuerza Aérea y un avión de la Armada Nacional. Antes de dar con el cuerpo del instructor de parapente, se había hallado algunos elementos: una zapatilla y parte del aspa del paramotor.

Finalmente, en la mañana del lunes, el vecino de La Pedrera Pablo García y el buzo de La Paloma, Senón “Marreco” Pereyra, hallaron el cuerpo de Ramos en la playa conocida como “El Desplayado”, según informó La Paloma Diario Digital.

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