La Batalla de Boyacá y su símbolo

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A partir del triunfo de la Batalla del Puente de Boyacá se instituyó la Orden que lleva el nombre de la gran gesta patriótica. Simón Bolívar, consciente de la valentía del ejército libertador, entregó a los soldados la Orden de Boyacá como reconocimiento de su esfuerzo por liberar a la patria del tirano. Ese 7 de agosto de 1819 quedó registrado en la memoria de los colombianos de todas las generaciones, la fecha que se rompió el yugo y la opresión de los españoles. La ceremonia de imposición se realizó el 18 de septiembre 1819 en la Plaza Mayor de Bogotá.
Los gobiernos democráticos continuaron con la noble condecoración creada por Simón Bolívar y hasta la fecha son muchas las medallas impuestas a nacionales y extranjeros por los logros alcanzados en beneficio del país. Periodistas, escritores, hombres cívicos, empresarios, congresistas y deportistas entre otros le han colgado la insignia en ocasiones merecidas y en otros casos no. El recién nombrado presidente del Senado anunció que realizaría el martes 6 de agosto la plenaria del Congreso en el Puente de Boyacá como reconocimiento al gran acontecimiento histórico. Por la relevancia de los hechos de esa fecha los historiadores han llenado cientos de páginas de libros, ensayos, revistas, se han levantado monumentos, realizados películas, series de televisión, obras de teatro sobre las hazañas libertadoras. Podemos afirmar que la Batalla en el Puente de Boyacá marcó la historia de nuestro país en un antes y un después. Transcurrido doscientos años los ibéricos aun no han superado la derrota y asimilado que Colombia es un país libre, soberano y autónomo, con leyes y cultura propia que no requiere la intervención de ninguna nación. Sin embargo, el acoso por nuestros recursos naturales continúa, en esta ocasión las transnacionales Electricaribe y la Triple A, para citar dos, pretenden continuar con el desorden. Los legisladores deben aprovechar esa fecha y enfatizar sobre el reconocimiento de los símbolos patrios en instituciones educativas y centros culturales que en muchos casos son ignorados.
Bolívar fue un gran lector de los clásicos de su tiempo y el escritor preferido fue el filósofo e historiador Hegel, quien ejerció una gran influencia en su pensamiento filosófico, político y los derechos liberales como reconocimiento de libertades. El filósofo alemán consideraba que el concepto de reconocimiento es tan antiguo como la palabra y para entenderla era preciso comprender al hombre y su naturaleza humana. Hegel consideraba fundamental y determinante que los hombres desde el primigenio se reconozcan entre sí como seres humanos para defender la especie y su identidad del hombre como hombre. Transcurrido dos siglos la lucha por el reconocimiento aun continúa y alcanzar la meta del reconocimiento por sus actos y logros es la meta de los humanos. El Libertador bajo estas premisas aprendidas de su escritor favorito y tutor creó la Orden de Boyacá para reconocer a la tropa por haber expuesto sus vidas en la Batalla de Boyacá y romper el yugo español.
Desde esa época hasta la fecha los gobiernos e instituciones del Estado han condecorado a cientos de personas con la Orden de Boyacá en sus diferentes categorías clasificados en Gran Cruz Extraordinaria, Gran Cruz, Cruz de Plata, Cruz de Comendador y Cruz de Caballero. En la lista de condecorados hay colados y es posible que el Nobel de Literatura Gabriel García Márquez no la aceptó por esta razón. La prueba es que un exparlamentario poseedor de esta distinción se encuentra pagando condena por ‘parapolítica’ y existen otros casos similares. En la lista figura el Senador Ernesto Macías, quien dejó malestar por sus actos irreverentes como presidente de la corporación y está investigado por la Procuraduría General de la Nación. La condecoración es regulada según el aporte al país. Citaremos algunos de los que merecen el galardón: Leon De Greiff, Jorge Villamil, Hernán Echavarría Olozaga, Rodolfo Llinás, Diana Turbay, Lauchin Currie, Julio Mario Santo Domingo, Rafael García Herreros, Mariana Pajón, Rigoberto Urán, Catherine Ibargüen, Nairo Quintana y el actual campeón del Tour de Francia Egan Bernal. La Orden fue instituida por decreto en 1954 como reconocimiento a ciudadanos destacados y personalidades extranjeras cuyos actos favorecieron al país. Para Hegel, el reconocimiento es un componente más de la personalidad humana y es el amor a la fama. Todos queremos ser reconocidos.

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