7 de Agosto

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El resultado de la Batalla de Boyacá traspasa las épocas y se afianza con el transcurso del tiempo, como suceso trascendental en la Historia del Ejército de Colombia, eje primordial y permanente de los Ejércitos Libertadores, hasta la culminación de la gesta emancipadora de 1819.
Las historias del Ejército de Colombia, sus ejecutorias y su relación íntima con los valores tradicionales de la sociedad colombiana, nos llevan a expresar hoy como ayer y siempre el más solemne sentimiento de fidelidad hacia el significado de su origen de su trayectoria a lo largo de 200 años de vida republicana que le han cubierto de gloria y que le asignan ese hábito de perdurabilidad y autenticidad que tan esmeradamente resguarda sus doctrinas, reglamentos y procedimientos, que hizo propicia su estructuración institucional para alimentar el germen de la Armada
Nacional y de la Fuerza Aérea Colombiana, de manera que las Fuerzas Militares de Colombia alcanzasen los niveles de profesionalismo, capacitación, desarrollo y progreso que hoy ostentan.
Por mil razones el Ejército es consustancial con la Patria y con el concepto de Nacionalidad. Seguirá siéndolo mientras esté alimentado por la sabia vivificadora de los patriotas colombianos, hombres y mujeres que juran defender la Patria en todo su alcance y significado, comprometiendo en ello hasta la propia vida.
El honor y la altivez que dimanan del privilegio de portar sus uniformes e insignias, la dignidad representada en la autorización para enarbolar sus pendones, el compromiso sagrado impuesto por la Constitución, la vocación de servicio inherente a todos los que conformamos su fila, ante Dios, ante la Patria, ante los conciudadanos, que lo señala como celosos y fieles guardianes de la Patria, ideales depositarios de las tradiciones gloriosas que desde lejanos días de la Guerra de Independencia, nos legaron los Libertadores.
En ejercicio de tan delicada tarea el Ejército Nacional ha demostrado una inquebrantable lealtad a estos principios y de ahí radica la confianza, la simpatía y el respeto que el pueblo colombiano le brinda, sabedor de la salud de la Patria está en buenas manos; mucho es lo que ha hecho el Ejército Nacional por nuestra Nación desde el 7 de Agosto de 1819, ha liberado numerosos tipos de guerra, viajado a otros continentes a cumplir misiones en guerra internacional, como fue el caso de Corea, o a participar con otros países en Fuerzas Multinacionales de Paz.
Al celebrarse el 7 de Agosto un nuevo Aniversario de la Batalla de Boyacá, cuya fecha dio origen al Día del Ejército, es oportuno evocar el heroísmo de ese puñado de valientes que nos dio la Libertad hace 200 años, consolidemos nuestra fe en el futuro de Colombia, porque con un Ejército cada día más profesional, leal, abnegado, dispuesto al sacrificio cuando las circunstancias lo han exigido y con un acendrado amor por Colombia; es el momento de rendir un homenaje emocionado a nuestro Ejército y en especial a los Soldados, porque transcurrido 200 años de su comienzo victorioso nunca sus guerreros han sido inferiores al ejemplo y a la ruta trazada por los Libertadores; esos generales gloriosos de la Campaña Libertadora como fueron: Simón Bolívar, Santander y Córdoba, que verían hoy con orgullo que el Ejército que ellos crearon, continúan defendiendo a la Patria sin apartarse de la ruta que ellos establecieron, concepto de: Libertad y Orden, lema de nuestro Escudo Nacional.

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