Sabiendo ya quien sería contendor en la segunda ronda, el australiano Nick Kyrgios, su verdugo en 2014, el ibérico Rafael Nadal abrió su participación en Wimbledon apartando de su camino al japonés Yuichi Sugita, de la fase previa y 274 del mundo, por un flexible resultado de 6-3, 6-1 y 6-3 en un juego que tardó dos horas y un minuto.
No obstante, en el principio del juego, mal empezó el encuentro para el español, dos veces campeón del torneo y semifinalista el pasado año contra el serbio Novak Djokovic.
Un resbalón, con caída trasera en el segundo punto de la partida, y un quiebre inicial colocaron al japonés con superioridad de 2-0.
Sin embargo, a la postre, esta sería la única que dispondría el jugador de Sendai de 30 años, durante todo el partido.

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