Además de todos los posibles escándalos que puedan haber sobre Soledad, como un municipio donde la política es todo, menos recta y sea empañada por la violencia, la pobreza y por brotes de tragedias cotidianas, esta ciudad pujante y llena de colores, cálidos y fríos, más que ser la ciudad de politiqueros, es la tierra de la esperanza. Donde son refugiados aquellos que buscan salir adelante, pese a los obstáculos económicos y sociales.
Para algunos barranquilleros Soledad podría ser solo un gran barrio peligroso con su propio control municipal, esta mentalidad estaría centrada en los más jóvenes, quienes solo pueden ver las noticias sobre la criminalidad que azota al municipio.
Otros reconocen a Soledad como el verdadero anfitrión de la Costa, pues alberga el aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz, uno de los más importantes del país.
Para otros más veteranos, Soledad es el ejemplo de progreso por su gran crecimiento y pujante economía en los últimos tiempos, mismos donde se ha visto como el cambio constituyó una nueva fama para la ciudad.
Pero son los de mayor edad, quienes ya constan con arrugas y machas en la piel, quienes recuerdan al municipio de la mejor butifarra de la costa, al municipio con la cumbias más conocidas de Colombia en el mundo y quienes todavía lo colocan en un pedestal como ejemplo para otros municipios que actualmente viven el proceso que vivió Soledad años atrás.
Para los soledeños, aun vive la esperanza de llegar a un punto en el que disfruten de los verdaderos beneficios que puede otorgar la pujante economía del municipio. Los soledeños aun siguen siendo orgullosos y pujantes habitantes, que día a día hacen de la Costa Caribe una región conocida por su potencial.
#DIARIOLALIBERTAD

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