Según el INS –Instituto Nacional de la Salud– en Colombia, mueren por desnutrición semanalmente 8 niños, es decir 32 mensuales, lo que significa que cada día muere un infante por falta de alimentos. Según la Defensoría del Pueblo, en Colombia se registran anualmente 1.400 nuevos casos de cáncer de niños, de los cuales el 60% de ellos viven solo cinco años después de ser diagnosticado. Además se enfrentan a barreras como, negación de los servicios para la atención integral, falta de oportunidad para entrega de medicamentos, mora por parte de la EPS en la autorización del medio de transporte, alojamiento y alimentación de los menores, dificultad para conseguir citas con los especialistas, interrupciones en el tratamiento de la patología, en algunos casos abandono de la misma. Estas barreras se han vuelto una costumbre por ejemplo la entrega de medicamentos se demora una eternidad, mientras el paciente la está necesitando, lo mismo ocurre con los enfermos que necesitan intervenciones quirúrgicas, no obstante, los miles de usuarios pagan religiosamente su aporte a la salud para tener derecho a una atención médica ¡Que indolencia por parte de estas instituciones bajo la mirada del propio Gobierno!
Veamos la otra cara de la moneda, en Colombia el hombre más rico es el señor Luis Carlos Sarmiento Angulo, dueño del grupo Aval, con 10.200 millones de dólares en activos, de acuerdo a la publicación económica Bloomberg, el segundo puesto lo ocupan Jaime Gilinsky Bacal con $US9 mil millones y los hermanos Andrés y Alejandro Santo Domigo también con 9 mil millones de dólares cada uno según la misma publicación en tercer lugar se ubica Carlos Ardila Lule, con 3 mil millones de dólares. De acuerdo a la revista Dinero, un congresista en Colombia le cuesta al Estado la suma mensual de $83.3 millones, compuesto por salario, dos primas, celulares, seguridad, viáticos, entre otros, para hacernos una idea, si sacamos cuenta en la Nación hay 268 congresistas, al multiplicarlo por $83.3 millones, el Estado paga $22.324.4 millones mensual por concepto de ingresos de nuestros ‘padres de la patria’, sin incluir los $20.000 millones al año, casi $1.700 millones al mes, que nos cuesta el señor Uribe por concepto de seguridad. Para alimentar más este informe en Colombia existen trece millones de personas pobres, es decir que viven con $257.000 mensuales que equivale a ganarse $8.500 diarios y casi cuatro millones en la extrema pobreza los cuales sobreviven con $117.000 mensuales, equivalente a $3.900 por día, según cifras reveladas por el Dane. ¿Cómo pueden sobrevivir esta parte de la población?…. ¡mientras el derroche de dinero pulula en el Congreso!
Después de analizar el fenomenal rubro que gasta el Estado en el Congreso, que entre otras cosas maquiavélicamente no aprobó la ley anticorrupción, en donde muchos de los congresistas se verían involucrados o familiares cercanos, este es una mensaje para qué el pueblo vote bien, no por corruptos o vote en blanco, e informarnos sobre el patrimonio descomunal de los hombres más ricos de nuestro país y del número de niños que mueren por desnutrición, cáncer, sin incluir otras patologías y la realidad de la pobreza, según informes oficiales, nos toca preguntarnos. ¿Por qué el señor Ministro de Hacienda dijo que el Estado no tiene recursos para invertir, pero sí los tiene para cancelar estos descomunales gastos de los congresistas?¿ Por qué no le exige al Congreso que apruebe un decreto que disminuya el salario a estos señores y lo invierte en salud para evitar la muerte de miles de niños que sufren de una enfermedad letal? Así por lo menos se vería una buena intención por parte de este gobierno. Sugerirle respetuosamente desde esta columna a los cuatro hombres más ricos de Colombia, que se interesen mas en la población vulnerable como son los infantes, construyendo una Fundación que se encargue de distribuir medicamentos a la población infantil con patologías terminales, por los canales de TV aparecen unos videos de niños con cáncer, ¡qué tristeza!, también los instamos a desarrollar una institución dedicada a proveer alimentación a esos miles de niños desnutridos que viven en la extrema pobreza no solo en La Guajira y Chocó, sino en todos los departamentos de Colombia, a cambio, seguramente estas inversiones de tipo social, coadyuvan para disminuir sus impuestos al Fisco y a la postre generan empleos que reduciría así sea en forma mínima la pobreza en Colombia.
P/D: Nos permitimos recordarle al presidente Duque, lo que prometió en campaña, que active la resolución para reducir el aporte de la salud del 12 al 4% para los pensionados, previamente aprobada en el Congreso, si lo hace más de 1.500.000 jubilados en Colombia se lo agradecerán y así estimularía el consumo de nuestra economía.

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