En un acto de intolerancia el Camino Suroccidente del barrio El Pueblo fue atacado por familiares y amigos de un paciente de 17 años que fue llevado con herida de bala en el cráneo.
Los hechos se registraron a la una de la madrugada del día sábado 29 de junio.
A través de un comunicado, MiRed IPS informó que el paciente fue ingresado por un allegado que en forma violenta exigía la atención del herido, arremetiendo en primera instancia contra las instalaciones de recepción de pacientes o usuarios.
Posteriormente, 2 de los médicos y personal asistencial fueron intimidados y agredidos a golpes por los conocidos y amigos del joven herido con arma de fuego, quienes también lanzaron piedras contra la infraestructura del Camino, ocasionando daños de ventanería y la puerta de acceso en la Urgencia.
Personal administrativo y de turno del centro asistencial solicitó apoyo de la Policía para que se controlara a quienes causaban la perturbación, poniendo en riesgo a la misión médica y a los pacientes hospitalizados y a quienes requerían los servicios en consultas de urgencias.
“La Policía fue llamada a fin de que se controlara a los violentos y con su intermediación se permitió el traslado del paciente a otra de las dependencias de la red hospitalaria”, informó el comunicado.
MiRed agregó que pese a los hechos de intolerancia la atención a la víctima se dio de manera pertinente y después que se calmaron los ánimos se pudo dar traslado del joven al Hospital General de Barranquilla, donde recibió atención neuroquirúrgica y posteriormente remitido a la Unidad de Cuidados Intensivos del Camino Distrital Adelita de Char, donde actualmente permanece con pronóstico reservado.
Ante esta nueva situación de violencia que vive MiRed IPS, contra el personal médico y asistencial y contra las sedes, se hace un llamado para el respeto de quienes tienen como única misión salvar vidas y que pese a circunstancias adversas lo hacen aún a costa de su integridad.
“Le recordamos a nuestros usuarios, a la comunidad, que nuestros médicos y trabajadores están para servirles, para atenderlos, para procurarles salud y eso tiene que ser correspondido con total tolerancia y no con agresividad física y verbal y mucho menos con intimidación, porque no discriminamos a quien nos necesita, antes que fijarnos en antecedentes penales o en la procedencia del herido o paciente nos fijamos en su estado de salud para estabilizarlo o curarlo”, señala la gerente de MIRed IPS, Marta Rodríguez.

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