Desde hace unos 2 o 3 años o quizás más, se viene hablando de una nueva presencia del paramilitarismo en algunas regiones del país, sobre todo en zonas de la Costa Atlántica y Antioquia, sin embargo en los últimos meses se ha confirmado que organizaciones de ese tipo están actuando en departamentos como Magdalena, Bolívar, Sucre y Córdoba.
Recientemente y ante el asesinato de la líder María del Pilar Hurtado, se dio a conocer ya de manera clara que el paramilitarismo es un grupo que está controlando una población llamada Tierra Alta en el departamento de Córdoba, lo que corrobora que al parecer, se han ido reorganizando muchos grupos paramilitares que se habían desmovilizado. Algunos de esos grupos que se habían acogido a la Ley de Justicia y Paz y otros que han entrado como nuevos han regresado a ese tipo de actividades.
Según algunos, las actuales condiciones políticas del país, han generado en varias de esas organizaciones alguna confianza como para volver a tomar las posiciones que tuvieron algún tiempo; lo grave del asunto es que no sólo se han presentado muertes (algunos se atreven a decir que los paramilitares están detrás de la muerte de muchos líderes sociales), pero más grave aún es que se prevé que dichos grupos están tomando posiciones para controlar algunos entes territoriales, como sucedió unos 15 o 20 años atrás, en zonas incluso del departamento del Atlántico.
Hoy se está hablando de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia a las que también les llaman el Clan del Golfo. De ese grupo se dice que es una una poderosa organización narco paramilitar, que se inició en el año 2008 y hace presencia en 255 municipios y territorios de nuestro país; también se habla de las Águilas Negras, organización que al parecer es la autora de panfletos y comunicados amenazantes distribuidos en varias zonas del país; En otras regiones de nuestra geografía se habla de paramilitares que, desde varias cárceles ordenan acciones ilícitas en el departamento de Antioquia y en la zona del bajo Cauca; también se dice que hay varios grupos armados ilegales que se han reorganizado y que están actuando en zonas del Magdalena medio antioqueño.
Por otra parte, analistas y expertos están hablando de un nuevo brote de paramilitarismo en entidades que tienen relación con el Estado, en especial en la fuerza pública y el fenómeno parece estar de nuevo presente. Se cree que en algunos municipios se están dando ya situaciones como las que se presentaron hace 15 o 20 años, cuando grupos paramilitares intervenían en contrataciones y ordenaban nombramientos y hasta manejaban presupuestos de un gran número de municipios de nuestro país.
#DIARIOLALIBERTAD

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