Que no desaparezca la emoción

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En el triunfo la emoción llega al clímax. Así es en cualquier actividad y todos de una u otra forma lo hemos experimentado. Ahora, cuando ese logro se alcanza en una prueba a nivel internacional, resulta fundamental preservar ese reconocimiento y hacer de esa victoria un vivo ejemplo para el país y su juventud, especialmente.
Lo que acaba de suceder en el Tour de Francia y el campeonato logrado por el ciclista zipaquireño Egan Bernal, con apenas 22 años, constituye sin duda un punto de quiebre en la historia del deporte colombiano. Sin quedarnos en las subjetividades o en las polémicas desgastadoras de tiempo sobre quién fue el mejor o cuál competencia es más importante, lo esencial en los actuales momentos es preservar ese triunfo y colocarlo como trampolín en la política estatal deportiva, mucho más cuando hace poco el Presidente Iván Duque Márquez ha sancionado la creación del Ministerio del Deporte.
Colombia, en medio de sus vicisitudes sociales e inequidades económicas, ha dado para el mundo deportivo compatriotas que se han convertido en campeones, líderes y héroes en las diversas disciplinas, demostrando su capacidad, la entrega, los sacrificios, la voluntad firme y los propósitos invariables que se trazaron desde los inicios de sus carreras.
Ejemplos, miles son los casos de colombianos que se podrían nombrar, pero lo fundamental, reiteramos, es que el Gobierno Nacional centre su política hacia la promoción –bien planificada y con transparencia– de la actividad deportiva desde las instituciones educativas con los infantes, con la seguridad de que al cabo de un mediano plazo la cosecha de medallas, victorias y reconocimientos mundiales. Ahí está el compromiso y el propósito que debe tener siempre presente el nuevo Ministerio para que sigan surgiendo más deportistas como todos aquellos que a través de los años y en las diversas disciplinas nos han brindado la alegría y el orgullo patrio de gozar con sus triunfos.
Dentro del ambiente festivo y emotivo que ha producido entre los colombianos el campeonato del Tour de Francia, no solamente nos unimos y participamos de ello, sino que aprovechamos el momento para llamar la atención del Gobierno en la reiteración de su compromiso de elevar la categoría del deporte al nivel que se merece, sobre todo cuando nuestra juventud afronta situaciones difíciles y a su alrededor giran muchos factores y tentaciones que las colocan al borde de la perdición.
El deporte debe ser para la niñez y la adolescencia le mejor opción para su futuro. Está en el Estado el deber de implementar las políticas necesarias para promocionarlo, apoyarlo y brindarle asesoramiento permanente; en esa tarea los padres de familia deberían convertirse en partícipes activos en esa tarea de abrirles más perspectivas de desarrollo a través de la práctica deportiva.
Lo grande de esos triunfos de nuestros deportistas es el ejemplo que debe reflejar entre la juventud, para lo cual el Gobierno debe empezar a dar los pasos hacia el propósito de masificar el deporte y esperar con seguridad las victorias y los reconocimientos.

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