Patrón: Tratamiento amistoso de moda

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Orlando Villarreal G.

*Se perdieron los decires de los abuelos y los que surgieron después, en nuestras relaciones. Ahora con influencia interiorana se impone y se queda aquí otro llamado que ya hizo  carrera.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, Patrón o Patrona se define con múltiples acepciones, tales como Dueño de casa de huéspedes; Jefe de  empresa comercial o industrial; Santo o Santa escogidos como protectores de un pueblo y titulares de una parroquia; Amo de esclavos o servidores; Jefe de un barco mercante o de pesca; Medidas o modelos que se utilizan en  confecciones, carpinterías, metal mecánica, y otras actividades. Es decir, Patrón o Patrona, son la aplicación de la  significación y del uso que le otorguemos por definición.

En aquellos tiempos, en el desarrollo de todas las actividades campesinas y citadinas, cuando alguien, sin o con poca educación, quería dirigirse a su compañero de labores, jornadas y quehaceres diarios, se daban un trato con toda cortesía, llamándose entre sí con sumo respeto: Ñero, Ñía, Compadre, Compae, Compa, Mayor, Cacha y otros apelativos cariñosos y entendidos. Poco a poco empezó a surgir una nueva población, la que además de acoger estos tratamientos, incluyó:  Amigo, Compañero, Pana, Primo y demás; por eso hicimos la sumatoria de estas y otras definiciones  y estimo que han sido las adecuadas en el trato amistosa que nos damos con gentileza y atención al llamarnos así, como se institucionalizó en esta sociedad de consumo.

Lo más probable es que he quedado corto en enunciar otros tratamientos sociales y amistosos, pero el propósito de esta esquela es llamar al orden sobre el tema específico contenido aquí, que identificamos como Patrón o Patrona, el que ha tomado un fuerte posicionamiento, ya que ese decir, según algunos amigos investigadores,  proviene o fue importado del interior de Colombia y en forma especial del departamento de Antioquia con la ciudad de Medellín a la cabeza, en cuya región se tratan con responsabilidad y respeto, enunciando siempre los términos de Patrón y Patrona. Este par de palabras nuevas en nuestro léxico, está haciendo carrera, que es un contento.

El uso de estas dos palabras, la primera que la segunda, no significa sumisión, ni docilidad, sino acatamiento, obediencia y sobre todo humildad, por eso estimo que no estamos en contra de esta expresión ya que sin querer queriendo, se han establecido conversatorios con quienes las utilizan a cada momento en su gestión diaria, sea como vendedores estacionarios, vendedores de ropa, ambulantes, de mostradores, de chazas, de quioscos, de tiendas y graneros, puntos de comidas rápidas, fritangas y restaurantes a cielo abierto o cubiertos, de panaderías, refresquerías, bares, cantinas, billares, conductores o choferes, mototaxistas, carretilleros y demás frentes de trabajo que son muchos y de relaciones que se imponen cada día que trae su afán.

Es decir, en Barranquilla, Soledad y en los demás pueblos del departamento del Atlántico estos dos términos se han impuesto por doquier; por ejemplo, en horas de la mañana en el sector sureste del mercado público de la ‘Arenosa’ que se conoce como Plaza de la Cervecería y en la Plaza de la Tenería, zona de El Boliche, se escucha constantemente a los voceadores ofreciendo sus productos con: “qué va a llevar Patrón”;… “No se le olvide aquí lo atendemos mejor, Patrón”… “Gracias Patrón” y pare de contar. Hay quienes dicen que en estas franjas de territorio mercaderil, abarrotadas de diferentes clases de mercancías, lo único que le falta a quienes utilizan las expresiones de Patrón y Patrona, es usar los modismos y la forma de hablar a lo ‘paisa’.

En fin, esta parte de la región Caribe está apta para recibir a visitantes que se convierten en nuevos habitantes y vecinos, porque les agradan todas las vivencias, los estilos y el procedimiento de los raizales nuestros; aquí todo se pone de moda durante un tiempo o época, sean médicos con sus diagnósticos y recetarios; arquitectos con sus planos y construcciones; periodistas por las ‘chivas’ que procura amarrar y difundir; odontólogos con sus consultorios y la moda de la sonrisa permanente y demás profesionales que por su acertado quehacer se mantienen como la añeja propaganda radial de aquel Cigarrillo Pielrroja: “Siempre de boca en boca”.

En todo caso, con ese tratamiento especial de Patrón que suele darnos al ofrecernos los productos y los  servicios, la gente del interior, se escucha muy agradable por la amabilidad que le aplican para lograr convencernos. Por su parte el criollismo de esta región, ya está aprendiendo a identificarnos así y están cambiando su modo de hablar cuando dicen Patrón. OVIGRA

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