De la reincorporación de los excombatientes

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VerdadAbierta.com habló con varios protagonistas y expertos sobre proyectos de reincorporación tras fin de los conflictos en países de Europa, África, Asia y Centroamérica. Sus testimonios brindan claves para entender las dificultades que se afrontaron, pero también las soluciones, y cómo se impactan la construcción de verdad y la reconciliación.
La experiencia internacional en reintegración de los excombatientes a la vida legal enseña que el camino no es fácil y se requiere un alto nivel de compromiso de todos los sectores sociales para lograr resultados exitosos. A esa conclusión se llega luego de escuchar los testimonios de quienes participaron en este tipo de procesos en diversos países que padecieron confrontaciones armadas.
Aspectos como la atención psicosocial, las relaciones con el Estado y las comunidades, la pertinencia de los programas de formación, la eficacia de los proyectos productivos, el enfoque diferencial de género y la proyección a largo plazo de todos estos procesos hacen parte de las tareas que a juicio de protagonistas y especialistas, se deben realizar para evitar el retorno a la guerra de quienes luchan por salir de ella.
Ese menú de acciones surgió tras múltiples errores cometidos luego de la firma de acuerdos para poner fin a las confrontaciones entre los gobiernos y las fuerzas alzadas en armas: desajustes en los programas, falta de voluntad política y fallas en los procesos de verdad y reconciliación, hacen parte de las equivocaciones cometidas.
Para conocer un poco más de ellos y extraer lecciones para el caso colombiano VerdadAbierta.com habló con expertos de Irlanda, Sudáfrica, El Salvador, Filipinas y Ruanda quienes visitaron al país recientemente(2017) en desarrollo de la VI Gira de Cooperación Técnica Sur-Sur, organizada por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización(ARN).
Sus lecciones se escucharon en un ambiente adverso para el proceso de paz firmado con las Farc, donde resaltan las demoras en la implementación de lo acordado y la intensa discusión en el Congreso de la República sobre la aprobación de normas clave para darle solidez a lo pactado, entre ellas, la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Así:
Irlanda del Norte: “Fallamos en la ayuda psicológica” El conflicto armado en este país involucró a las guerrillas urbanas del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y a las fuerzas de seguridad del Reino Unido. Un conflicto que se extendió por 29 años. Uno de los problemas que afrontaron fue la falta de apoyo psicosocial” cuando llegó el proceso de paz muchos de nuestros camaradas llegaron a sus casas y comunidades, pero sus vidas habían cambiado por completo, ya no tenían más ese proyecto al cual entregarse las 24 horas no vimos cómo la lucha puede impactar el bien psicológico de la gente.
Hoy en día, los excombatientes están organizados en asociaciones que se dedican a hacer lobby para resolver los problemas que afrontan como colectivos. Tenemos a Coiste, una asociación de ex prisioneros del IRA. Su misión es hacer lobby para lograr un mayor bienestar de la comunidad de ex prisioneros ante gobiernos, agencias estatales y consistió en abordar institucionalmente las causas del conflicto; crear relaciones positivas entre las comunidades, pues el país estaba totalmente polarizado; trabajar con grupos de víctimas de los actores armados; construir una visión compartida de la sociedad; y trabajar en el cambio de la cultura y actitudes a largo plazo.
Sudáfrica: “No es tiempo de dormir”. Shirley Renee hizo parte del Congreso Nacional Africano(ANC), antiguo grupo armado liderado por Nelson Mandela, que luchó contra la segregación racial en ese país durante varias décadas hasta lograr la caída del Apartheid, la legalización de la ANC y la convocatoria a elecciones libres en 1994. Ya con Mandela en libertad luego de un período en la cárcel, comenzó un proceso de asimilación de lo logrado, que no fue fácil. El sacrificio más grande que se tuvo que hacer durante el proceso de negociación fue la aceptación de la estructura económica, un modelo capitalista contra el que se luchó y por el que muchos murieron. En cuanto a la verdad, justicia y reparación, una de las exguerrilleras y activista explica que el proceso fue planteado de manera cortoplacista y que muchos de los ajustes del gobierno en que agentes del Estado cometieron las peores atrocidades, como torturas, desapariciones, resultaron impunes, pues en los dos años que duró este proceso no fue posible abordar todos los casos, y cuando estos fueron trasladados a la Fiscalía se perdieron totalmente. Cientos de casos fueron investigados por la Fiscalía y ahí fue cuando ‘el perro se fue a dormir’, nada pasó, no se sabe qué casos se están investigando. Fue muy desgastante litigar buscando sobre los muertes de algunos que perdieron la vida bajo la custodia de la Policía. Hay pocos casos que han salido a la luz.
El Salvador: “La paz es barata”. El proceso de reincorporación   resultado del acuerdo de paz en este país centroamericano, firmado el 16 de enero de 1992, entre el gobierno y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional(FMLN), contaba con programas de reintegración tanto para los exguerrilleros como para las fuerzas militares estatales. “Una particularidad es que había desmovilización de ambos bandos, porque los batallones élites que se habían creado en misión de la guerra, y los cuerpos de seguridad Policía Nacional, Policía y Defensa, y Guardia Nacional, desaparecieron para crear un nuevo cuerpo policial, entonces había dos grupos de desmovilizados, por lo cual tocaba ver los programas de reinserción de ambos”, comenta Antonio Javier Martínez, excombatiente del FMLN, quien actualmente se desempeña como asesor del Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial. Para la reincorporación de los excombatientes se creó una agencia nacional, en la que gobierno y voceros del FMLN se sentaron a planificar los programas. Sin embargo, uno de los grandes problemas que tuvieron que afrontar fue el incumplimiento estatal con lo pactado, por lo que gran parte de las iniciativas tuvieron que ser desarrolladas a través de organizaciones no gubernamentales apoyadas con recursos de la cooperación internacional. “No se pudieron ver todos los programas porque en eso le faltó desarrollar a los acuerdos de paz, solo el tema de tierras lo montaron, el resto tocó con ayuda de ONGs, e inclusive diseñarlos después de los acuerdos.
“Aquí en Colombia es más complicado porque tienen una violencia del narcotráfico y de los paramilitares. Yo una vez vine aquí y les dije tengan cuidado, no vayan a creer que solo toca cumplir por un compromiso. Una vez que se firman los acuerdos hay cooperantes, después nadie quiere ayudar, la paz es barata, concluye Martínez. Fuente editada: “Reintegración de excombatientes, una mirada a través de experiencias internacionales”, 5 noviembre, 2017, en 10 años Verdadabierta.com
Así que en Colombia démonos por bien servidos, porque la cooperación internacional posterior a la firma de los acuerdos de paz con las Farc sigue firme.
*Ingeniero Civil egresado Universidad de los Andes, Colombia
Capitán de Corbeta Reserva Naval Armada Nacional de Colombia
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@raul_arzuza

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