Una reconocida titiritera de Córdoba está internada en grave estado en Colombia luego de sufrir un violento robo en la isla de San Andrés, adonde había viajado de vacaciones junto a una amiga.

Se trata de Teresa Grossi (67), que nació en Buenos Aires pero reside desde 2001 en Mina Clavero, donde fundó la Casa de los Titiriteros, un espacio declarado de interés turístico y cultural por la municipalidad de esa localidad.

Grossi había llegado a San Andrés a principios de junio con su amiga Susana Erdfehler (77) y tenía previsto volver a la Argentina el viernes 26 de julio. Sin embargo, el último domingo un delincuente a bordo de una moto le arrebató la cartera y, producto del empujón, cayó al piso y golpeó muy fuerte su cabeza contra la vereda.

La paciente argentina ingresó al Hospital Departamental en estado de coma con un sangrado cerebral masivo y debió ser sometida a una cirugía de dos horas para controlar la hemorragia. En la mañana de este jueves fue operada nuevamente por un aumento en el sangrado en la parte posterior del cerebro.

“La paciente fue dejada nuevamente en coma inducido por las próximas 48 horas -hasta el sábado- y esperamos que la evolución sea plena, esta vez para suspenderle indefinidamente los medicamentos que la tienen en ese estado. Por ahora el pronóstico sigue siendo reservado”, precisó el cirujano César Sierra, encargado de la operación al portal de Elisleño.com, de San Andrés.

Susana Erdfehler, su compañera de ruta, relató al medio local lo sucedido la noche del domingo 14. “Cerca de las diez de la noche, cuando estábamos a una cuadra de nuestra posada, cruzamos la calle y, de repente, se apareció una moto al lado nuestro. Yo caminaba al lado de Teresa, quien cayó al suelo. No pude reaccionar, ni ver la moto, sólo atiné a ayudar a Teresa a levantarse”.

“En ese momento pasó una pareja de pastores -continúa- que nos ayudó y nos llevó al hospital de San Andrés. Allí los médicos de guardia la atendieron y le hicieron una sutura sobre una herida arriba de la ceja derecha. Se le hinchó la zona, se le puso el ojo negro, pero los médicos, que le recetaron un antiinflamatorio, nos dijeron que nos podíamos ir”.

La noche del domingo para el lunes “durmió poco y nada, estaba molesta, dolorida y todavía en shock… No se levantó en toda la mañana, no almorzó, estaba inapetente y dormida. Por la tarde del lunes empezó a hablar cosas sin sentido, luego convulsionó y la dueña de la posada donde residimos nos llevó al hospital, donde le hicieron una tomografía. Con el resultado el médico nos dijo: ‘Hay que operarla ya, o se muere’. Me quedé helada”.
Los médicos que la operaron le dijeron a Susana -única interlocutora- que “el estado de salud de Teresa es delicado, está con riesgo de vida y que hay que esperar entre 72 y 96 horas para ver cómo evoluciona la situación”, expresó Susana, muy abatida. ¿Qué le robaron? “Una carterita en la que había algo de plata, un celular y un par de anteojos para leer”.

#DIARIOLALIBERTAD

Comentarios