Recibió 3 puñaladas, lo internaron en clínica y murió el sábado

3577
Jair Roberto Cataño Rodríguez,

Jair Roberto Cataño Rodríguez, de 35 años, un mecánico que el primero de enero de este año en horas de la madrugada entró en defensa de unos vecinos que estaban siendo atracados en el barrio La Sierrita, resultó herido de tres puñaladas que le dieron los dos bandidos que participaban en los hechos, dos de ellas en el pecho y una en el abdomen.

Inicialmente fue trasladado al Hospital General de Barranquilla donde venía siendo atendido, y el pasado sábado 29 de junio iba a ser sometido a una nueva operación en la Clínica La Misericordia, pero se produjo su deceso.

Las dos personas que iban a ser atracadas son mecánicos, dijo la fuente que suministró la información. Otra de las personas lesionadas en los mismos hechos responde al nombre de Oswaldo Rafael Vásquez España, de 43 años, con lesiones en el cuero cabelludo y en la mandíbula.

Así lo confirmó este martes un amigo, quien señaló que los dos sujetos que cometieron el hecho están plenamente identificados y ahora son buscados por el personal del grupo de vida de la Sijin.

Jair Roberto Cataño Rodríguez, el mecánico asesinado a cuchillo.

La Policía ya tiene los nombres y fotografías de los antisociales que responden a los nombres de Joel David Reales Pérez, alias ‘El Batey’ y Agustín Eduardo Montalvo, alias ‘Agustincito’.

Según el informe de las autoridades, ese primero de enero en el sector de la carrera 8E con la carrera 55A, los habitantes estaban festejando la llegada del año nuevo y de un momento a otro se presentaron a una de las viviendas los dos individuos antes mencionados y con armas blancas amenazaron a los presentes para despojarlos de sus pertenencias. Jair Roberto, que vive a un costado de la casa, llegó en defensa de sus vecinos y les pidió a los hampones que no los atracaran, pero fue entonces cuando los antisociales se le fueron encima y le propinaron las lesiones en su cuerpo.

Pero lo más insólito de todo esto, es que inicialmente a la casa del velorio habían llevado un muerto equivocado y hasta por varios minutos la familia lo lloró, pero luego se percataron que no era él. Se regresaron a la funeraria y se hizo el cambio del caso. Jair Cataño fue sepultado ayer en horas de la tarde en un cementerio de la ciudad de Barranquilla.

En esta fotografía aparecen los dos delincuentes que cometieron el hecho.

#DIARIOLALIBERTAD

Comentarios