El presente ensayo tiene como pretensión dejar sentado, que desde los “Talleres de Lectura y Escritura en Filosofía del Derecho” en nuestra formación de abogados en el Primer Semestre, se favorecieron y desarrollaron en dichos encuentros unas determinadas competencias: la creación de críticas constructivas, la apropiación de aportes de perfiles de los juristas en el abordaje de nuestra realidad; por tanto, este texto va dirigido a una sociedad como la colombiana, para que ella valore a los docentes con sus perfiles en el campo del derecho, pues ellos son los aportadores de conocimientos para su transformación. Un planteamiento dirigido a un siglo como el XXI donde la formación como abogados hace parte fundamental de la construcción del país, la nación y por supuesto, en la construcción de nuevos líderes (Mora, R. Currículo y saberes en la formación de abogados: propuestas para pensar la educación jurídica. Ediciones Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, 2014). Por tanto, nos inclinamos por esta necesidad viva y permanente que requiere la sociedad: contar desde las Facultades de Derecho de docentes-juristas, con ese perfil provocativo, como es el abogado Júpiter, que sean capaces de dialogar con los demás perfiles para engrandecer su vocación y academia.
El indudable presente nos ha dado el gusto de haber contado con la cátedra y enseñanzas de  Reynaldo Mora Mora a través de la Filosofía del Derecho esta busca explicitar y profundizar en el conocimiento de supuestos históricos con miras a establecer los límites del Derecho y su relación con otras disciplinas como la políticas, antropología, etc. (Uparela. Ma., 2018. Dimensión jurídica y Filosofía del Derecho, Barranquilla, marzo de 2018): se trata de un docente, un maestro, que engrandece este perfil, con una gran formación proyectada y dialógica entre saberes, quien supo mostrarnos los demás perfiles, como ejemplo para la sociedad, resaltando el reconocimiento de los demás (Mora, R. Reflexiones Educativas y Pedagógicas desde la investigación. Tomo V. Ediciones Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, 2012). Este investigador de la formación de abogados en Colombia, nacido en al Sur del departamento de Bolívar, en pueblo llamado Las Conchitas, nacido el 30 de septiembre de 1957, es un abogado, filósofo e historiador con una amplia carrera que ha tenido la oportunidad de entregarle a la academia más de 20 libros acerca de esta dialogicidad.
El perfil de abogado Júpiter señalado desde nuestra perspectiva analítica y critica, es uno de los más relevantes para nuestro pensar y actuar como futuros abogados, el docente Reynaldo Mora, enmarca este perfil con notas esenciales características: brillar con luz propia, estar investido de luces intelectuales (teóricas y conceptuales), apuntar su quehacer guiado por la Constitución Política en la solución de conflictos presentados, por ejemplo el abogado en el diario vivir para favorecer la alta misión del abogado diariamente (Saavedra, C., Barranquilla, La Libertad, septiembre 22 de 2018).
¿Por qué este perfil enmarca a Reynaldo Mora Mora? Se trata de un educador que brilla con intelecto y con capacidad de hacer que otros alumbren con sus propias ideas (autonomía intelectual), críticas propias y, sobre todo basándose en la Carta Magna para la práctica y solución de problemas. Es lo que mediante nuestra concepción de abogado en formación lo catalogamos como un docente abogado Júpiter (Mora, R. Derecho Educativo. Ediciones Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, 2010). Su huella, fue la de propiciar el argumento como una de herramienta indudable, que supo desarrollar, dejando esa capacidad pueda alumbrar y engrandecer a sus estudiantes.
De acuerdo con lo anterior, el reto constante que conduce al Maestro Abogado Júpiter, debe ser enseñar a otros en su propia realidad (entendida como aquello que hace o dispone una existencia verdadera o auténtica en oposición a lo que acontece en el plano de la imaginación o de la fantasía: Ortega, O., “Pensamiento filosófico y abogacía”, La Libertad, noviembre 17 de 2018), para que puedan transformarse en individualidades únicas, que los conlleven a ver una formación de deseabilidad, una manera de ser distintos y ser consientes de los cambios sociales que como personas debemos hacer posibles. Es una conclusión verdaderamente pensada desde un punto crítico, por tal razón, consideramos que este Júpiter  debe anudar y soltar formativamente quehaceres de todo orden en sus educandos como: políticos, formadores como magistrados de las altas cortes, jueces y abogados.
Son vocaciones que a larga deben convertirse en esa aprehensión  de la realidad que a partir de la sabiduría jurídica contribuya humanamente a pensar en el otro, como la manera de engrandecer el conocimiento de las ciencias jurídicas, brindando espacios de posibilidades formativas al otro como su deber ser en el cómo hacer. En este Primer Semestre de 2019 que estamos concluyendo en el Programa de Derecho de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Simón Bolívar, quienes hemos sido discípulos del doctor Reynaldo Mora Mora, nos sentimos honrados de su acompañamiento pedagógico, didáctico e intelectual en el campo de la Filosofía del Derecho, por lo tanto, estamos en la obligación de exaltar el reconocimiento de sus talentos y vocaciones como formador. Entendemos por esto, que este Maestro de Maestros en cada una de sus clases supo presentarnos cómo hacernos a nosotros mismos como individuos, para que en el futuro como líderes de la sociedad colombiana construyamos conocimientos y seamos más críticos basados en el intelecto y las normas jurídicas (Mora, R. et al. Saberes y Formación Ciudadana. Enfoques socio educativos e históricos. Ediciones Universidad Simón Bolívar, Barranquilla, 2014).
[email protected]

Comenta aquí: