Hace varias semana este ejecutivo barranquillero afirmó que si el equipo de fútbol Junior conquistaba el campeonato de la mitad de año en el balompié profesional de Colombia le construiría una estatua al director técnico de ese conjunto,  el uruguayo Julio Avelino Comesaña. Pero  esa  decisión que tomó en su momento el inspirador de la construcción turística la Ventana al Mundo, causó  gran polémica en los periódicos digitales y en la redes sociales, en razón a que unos estaban a favor pero la gran mayoría no aprobó la determinación del empresario Daes Abuchaibe.
Aunque respeto la posición del influyente industrial no la comparto, puesto que existe en nuestra tierra personas del deporte, letras, periodística y de otros sectores de la sociedad que pueden estar en esa escultura, para así hacerle un homenaje y recordarla toda una vida. Creo que este notable  ejecutivo  debe de recapacitar  y esperar  un poco para escuchar la voz de otros seres sociales para saber a ciencia cierta cuál sería la persona más idónea que podría recibir esa veneración.
No quiero que mis selectos lectores de esta columna periodística  me cataloguen como una  persona  que reprocha el fútbol, la cual  no es así porque soy un amante ferviente de ese arte o ciencia, pues lo observo con la óptica investigativa  sobre las  estrategias, tácticas, educación física, la ciencia física y sobre todo me inquieta mucho el poder que representa en el mundo este  deporte profesional.
Solo le digo al empresario Christian Daes Abuchaibe  que recapacite, y eche atrás  la idea  de  ejecutar una figura al técnico Comesaña, porque realmente ese hecho lo observaran otras generaciones, que de seguro  nos  recriminarán  por no resaltar a personas  sobresalientes que se encuentran en  nuestro contexto del Distrito y de la provincia. Por ejemplo, usted mismo, que ha demostrado inteligencia, sabiduría y promotor del desarrollo y bienestar de nuestra sociedad.
Quiero recordar  que para  formalizar una efigie  a un varón o mujer destacada en cualquier  medio es primordial conocer su biografía cronológica, pero lo más preponderante es que haya nacido en nuestro país, eso llenaría de orgullo a nuestros coterráneos para seguir ese patrón de conducta o ponderar sus acciones.
Creo que es conveniente que la idea del empresario Daes Abuchaibe  sea analizada por él mismo  para  que por medio de la reflexión y la meditación a solas, pueda sacar conclusiones sin emotividad sino con sabiduría. Estoy plenamente convencido que este prohombre de la sociedad va a esperar un poco y resolverá no  erigir el monumento al uruguayo Comesaña.
No dudo que sus asesores  tienen  también que ser escuchados por parte de usted con relación a la idea de  perpetrar la estatua  al presente técnico del equipo Junior. Si  ellos son  sensatos y lógicos  le asevero que estarán en contra  de ese proceder que a propósito deprime a los presentes y deshonrará a los futuros de nuestra sociedad.

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