Joaquín García y una feligresa de la iglesia, Susana Medina Oaxaca, de 24 años, fueron arrestados la noche del lunes después que su vuelo aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, informó la oficina del procurador general de California, Xavier Becerra.
García, de 50 años de edad, enfrenta 26 cargos por delitos graves, que van desde tráfico de personas y producción de pornografía infantil, hasta violación de un menor de edad. Los cargos detallan una serie de perturbadoras acusaciones que involucran a tres niñas y una mujer, y que ocurrieron entre 2015 y 2018 en el sur de California.
García obligó a víctimas menores de edad a realizar actos sexuales, diciéndoles que negarse sería ir en contra de la voluntad de Dios, señalaron las autoridades.
García permanece detenido en Los Ángeles y se le dictó una fianza de 25 millones de dólares, indicaron las autoridades. Se desconoce de momento si cuenta con un abogado.
Una tercera seguidora, Alondra Ocampo, de 36 años, fue arrestada en el condado de Los Ángeles y está en el Centro de Detención Regional Century, en Lynwood, antes de su lectura de cargos, programada para la mañana del miércoles en Los Ángeles. Una cuarta sospechosa, Azalea Rangel Meléndez, continúa prófuga.
David Correa, portavoz de la sede de La Luz del Mundo en Guadalajara, Jalisco, dijo en entrevista telefónica que se enteró de las acusaciones a través de los medios de comunicación y continúa a la espera de información oficial.
“Negamos de mantera categórica las falsas acusaciones”, declaró Correa. “Conocemos de manera personal su honorabilidad personal, es un hombre honesto”.
La Iglesia ha sido objeto de acusaciones de abuso sexual infantil durante varios años, pero las autoridades mexicanas nunca han presentado cargos penales.
Un concierto de ópera realizado en mayo en el Palacio de Bellas Artes, el centro cultural más renombrado de México, causó controversia debido a que fue promocionado en algunos sitios como un tributo a García. Los detractores señalaron que un país laico, como es el caso de México, no debía utilizar un espacio público para ese tipo de eventos.
La obra “El Guardián del Espejo” se transmitió a través de redes sociales y se proyectó a las afueras de Bellas Artes, y en la audiencia había varios seguidores de la Iglesia.
La Luz del Mundo negó que se tratara de un homenaje y dijo que las opiniones expresadas a través de redes sociales no fueron promovidas por la institución.

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