Var 3 – 0 Brasil

Qué juego tan preciso y de alta concentración tuvo el Var en la noche en que dejó a Brasil en cero. Si, Venezuela fue una muralla, pero cabe reconocerlo, con el apoyo del sistema tecnológico igualmente consiguió un punto de oro.
Al parecer, en los momentos menos indicados hay “un jugador más e invisible» y es preciso decirlo, pues determinó la paridad intensa entre “verdeamarelos” y “Vinotinto».
Preocupando a todo un continente, pues no por la decadente calidad del pentacampeón y sus pocas productividad de inventiva y jugadas, tampoco la noble evolución de los “Bolivarianos” en su juego, sino la forma en que el Dios del Var, es omnipotente en el destino de un partido.
A pesar de que el martes se le vio a una Venezuela bien parada tácticamente, el Var fue el centro de las noticias, impidiendo que Brasil por trayectoria se llevara una goleada como costumbre.

Rafael Dudamel, en estrategias para el seleccionado no perdiera la concentración.

Como consecuencia, el sistema de Arbitro asistente de Video, es también omnipresente ya que colaboró en 3 oportunidades para que la afición brasileña ahogara sus gritos de gol y se encendieran con el plantel anfitrión, pues este sistema fue quien los venció de manera legítima… Claro, cualquiera diría que incidió la política de ambas naciones… mentira, esto solo es un mecanismo que ayuda a impartir justicia en eventos futbolísticos.
En su primera intervención, fue el momento en que Brasil arremetía por las bandas y el tiempo marcaba el minuto 38, y Roberto Firmino infló la malla protegida por Faríñez, con un fuerte disparo con derecha, pero ahí estaba el Var anulando el primer tanto que había cometido el jugador del Liverpool por falta contra un defensor rival.
El primer tiempo vislumbraba lo que acontecería en el resto de los 45 minutos, en un partido muy emocionante.
Venezuela es salvado por el Var.

Y empezó la segunda mitad. Brasil iba por lo suyo, mientras que Venezuela a la retaguardia, muy al acecho, con una contra letal, en los pies del fornido Rondón y la habilidad de Machís y Herrera, mientras que el Var no intervendría, aparentemente, en los diferentes pasajes del encuentro.
Pero nuevamente Brasil anotaría a los 60 minutos su segundo gol. Su afición rugía en el estadio Arena Fonte Nova de la bella ciudad de Salvador de Bahía. Su atacante Gabriel Jesús, muy emocionado, se le veía que derrumbaba el esquema táctico impuesto por Dudamel. Pero apareció el enemigo invisible de la noche de los pentacampeones, el VAR revisaba muy acucioso y le informaba al referi que no era gol, pues Firmino que participó en la jugada, estaba en posición adelantada.
Otra vez los gritos de los hinchas auriverdes eran de ira, mientras que los venezolanos tenían una sonrisa de oreja a oreja.
Respaldo de Pablo Pozo a Julio Bascuñán y el VAR por último gol anulado.

Con el pasar de los minutos Venezuela trataba de salir, pero Brasil lo tenía apretado. Por momentos los “Bolivarianos» salían con sus atacantes, pero era maniatado por la zaga de Tite. Mientras el Var estaba a la espera de cualquier juego o acción ilegal o el apoyo ante la indecisión o corta visión de algún central.
Y así sucedería. A los 86´los locales volvieron a marcar nuevamente por intermedio de Philippe Coutinho, pero el juez y el video arbitraje una vez más anularon el gol del brasileño, en esta ocasión por una hipotética mano del delantero… Mientras ya no eran gritos de los brasileños sino de los venezolanos que tuvieron 3 de las 7 vidas de un gato, que se resistió a morir y pudo llevarse un gran resultado. Mientras que Brasil, con más preocupación e impotencia, no pudo con la escuadra “Vinotinto” y el Var fue quien se llevó los honores.

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