*Luis Fernando, lo entregó clasificado; Julio Avelino, ‘vuelve y juega’; que hubo de Miguel ‘zurdo’ López. Los jugadores complacidos sin el uno y con el otro, qué harán ahora.

Profesor Luis Fernando Suárez, no debe preocuparse por su salida ipso facto de la dirección técnica del Club Deportivo Atlético Junior, por el que le ofrecieron el ‘oro y el moro’ dentro de un ambiente de motivación y agrado enmarcado por el brindis con sabor a bienvenida, proceder lógico de la actual junta directiva vigente desde hace tiempo , cuando un nuevo estratega llega a conducir los destinos futbolísticos de los ‘tiburones’ en cada uno de los noventa minutos con reposición que le corresponde. Surgen entonces aquellos valores que lo hacen vivible y le evitan la nostalgia: Conocimientos, relato de algo de la vida deportiva, Relaciones públicas, Comunicación, integración y algo más; todo marcha en paz y a mitad de camino le siguen respaldándole, pero después se olvidan de lo concebido y en ‘un, dos por tres’, sin mayor explicación, tarjeta roja y ‘san se acabó’.
Personalmente no le conozco, pero lo invito a que se esté tranquilo y diga a ‘soto vocee’ o en voz baja: “de otros equipos profesionales me han dicho que no voy más al baile o sólo no más. Por lo anterior, usted, señor Luis Fernando Suárez, entró a formar parte del C.D.J., que significa Club de los Descabezados en Junior, el que integraron Alexis Mendoza y Alberto Gamero, para sólo recordar estos dos exitosos ahora directores técnicos, quienes acá también vivieron su vía crucis, ese camino formado no por las estaciones que hizo nuestro Redentor, sino por los pasos que dieron para crear una nueva estrategia en busca de que el Club Deportivo Atlético Junior tuviera un respetado posicionamiento en el Campeonato de Fútbol Profesional de Colombia. Quizás a muchos jugadores titulares no les gustó y punto.
En lo que respecta a Julio Avelino Comesaña, venido de la D.T. del Club Colón de Argentina, donde estimo no le fue tan bien, me permito evocar la frase del escritor y patriota cubano José Martí, quien cuando volvió de Estados Unidos de América dijo a su pueblo: “Viví entre ellos y conozco sus entrañas y mi honda es la de David”. Cualquier ‘juniorista’ sencillo u opulento sabe que Comesaña & Char o Char & Comesaña, se conocen entre sí, están ‘unidos por el eje’, son el uno para el otro y no son el gigante filisteo Goliat, pero conocen la ‘letra menuda’ que se requiere para estos acuerdos en lo técnico y en lo económico.
Aquí cabe la frase trillada de los novios: “no puedo vivir sin ti”. Estimo que Julio Avelino sabe cómo le entra ‘el agua al coco’ y por eso nadie le ‘mamará gallo’ en su gestión; exigirá y revisará, aun cuando su dirección técnica de bienvenida o inauguración, Junior, ‘tu papá’ perdió y se jodió. Cero torneo Copa Sudamericana, de la que creyeron ganar su participación este miércoles aquí en Barranquilla y que tiene herido a J.A.C. Se sabe y se actualiza su vinculación, sea como jugador y en la dirección técnica y resulta que ha superado a su profesor Miguel Ángel ‘zurdo’ López , otrora también ‘pan coger’ en 1978, 1988, 1989, 1992, 1998, 1999 y 2004, año en que Junior obtuvo el quinto título, en Medellín, 2l de diciembre.
En la mayoría de sus vinculaciones, J.A.C. ha cumplido la función de ‘bombero’ para apagar el fuego dejado por algunos de sus antecesores, que ha querido quemar hasta la historia de la creación de aquel Junior ‘alma y pasión caribe’ como lo identificó el colega y reseñador Ahmed Aguirre Acuña y que el 7 de agosto de 2019 cumple 94 años. Acojo la sentencia de Carlos ‘Pibe’ Valderrama, quien al observar que en el onceno nada de todo bien sino de todo mal: ‘Barrejobo en Junior’, acción de quitar o barrer los jugadores que son obstáculos.
Según actualizados recopiladores, estadígrafos, investigadores, ‘chismosos’ y ‘radio bemba’ o la voz del pueblo que es la voz de Dios, la nómina mensual de Club Deportivo Atlético Junior es exorbitante, se sale de los límites y es inalcanzable por jugadores con categoría y calidad de los demás oncenos del F.P.C. o Fútbol Profesional de Colombia. Hay quienes dicen que además del sueldo millonario, vehículos, apartamentos, supermercados, regalías por ganar y por goles y pare de contar. Se estima que el valor millonario de dichos sueldos serviría para pagarle a cuatro o cinco equipos menores de la Liga Águila 2019.
Luis Fernando Suárez, quiéranlo o no lo quieran los jugadores, trabajando con las ‘uñas’, entregó a un Junior clasificado para el Octagonal, así lo recibe Julio Avelino Comesaña, con su primer encuentro ante Atlético Nacional, aquí en Barranquilla: ‘la casa de la Selección’ y porque no: ‘la sede de la fortuna juniorista’. Se fue Suárez, llegó Comesaña, ahora cómo responderán los jugadores, quienes no cumplieron en el nuevo inicio de J.A.C. OVIGRA

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