Para muchos este tema provoca actos hipócritas de rechazo quizás por el desconocimiento a cerca de él. Y es que la educación, es una política social y además, debe ser el centro de la discusión política, porque es en ella donde se concibe y se desarrolla el futuro de la sociedad; así como se forma un bebe en el vientre, si queremos parir un hijo que le haga bien a la humanidad y sea feliz, debemos saber alimentar ese proceso de crecimiento.
Aquí surgen dos componentes esenciales en ese pequeño ser que inicia su desarrollo. Primero, es que sus cuidadores deben garantizar una educación robusta en igualdad de condiciones; este proceso es deber del estado, de quienes llevan la rienda de las garantías de derechos. Segundo, ése ser que está en proceso de formación debe tener a los mejores maestros en el proceso de aprendizaje, ésos que estén comprometidos con una educación como laque tanto defendía Paulo Freire, “educar para evitar la sumisión y desarrollar el aprendizaje de la autonomía”.
¡Eduquemos en la verdad! ¡ eduquemos jóvenes capaces de tomar las decisiones correctas! No sólo para él, sino para “el todo” que es la sociedad.
Formemos con el buen ejemplo, con la mejor orientación para que nuestros jóvenes tengan la autonomía necesaria para elegir lo que le conviene a nuestros territorios, tanto en lo económico, como en lo político; sin egocentrismos, porque el bien de todos es el bien de cada uno.
Magister en Comunicación
Catedrática Universitaria
http://educarhoyasi.blogspot.com.co/

Comenta aquí: