Señor, Jaider Escorcia Cassiani, Secretario de Planeación Municipal, con el debido respeto me dirijo a usted, para presentarle la propuesta de reforma territorial que considero debe modificar el Esquema del Ordenamiento Territorial del Municipio de Calamar (2019-2031), como una estrategia geopolítica para hacer más eficiente el servicio del Estado, y racionalizar el gasto público. Antes de explicarle en detalles la propuesta, le informo que, Calamar, está asentado en los terrenos que fueron de propiedad de la señora Luisa Guerrero Hormanza, fundadora del pueblo de Santa Lucía (Atl). A la mencionada señora el Estado le compró una faja de tierra de 15 kms de largo, por donde se abrió la tercera boca del Canal del Dique. El contrato de canalización se efectuó en el año de 1839 entre Agustin Argumedo, Presidente de una Junta especial, autorizada por la Cámara Provincial de Cartagena, y el ciudadano norteamericano George Macmaster Totten. Una vez terminada la construcción de la tercera boca del Canal del Dique el Ingeniero Hidráulico Mister Tottem y sus ex trabajadores procedieron con entusiasmo a fundar el pueblo de Calamar el primero de enero de 1848. El dia de la fundación se realizó un fandango en las cuatro esquinas del callejón De la Cruz. La ceremonia religiosa la ofició el cura Juan Francisco De Hurtado, de origen español. El pueblo de Calamar se fundó bajo el gobierno de Tomas Cipriano De Mosquera.
A finales del siglo XIX, Calamar era una pequeña aldea que solo llegaba hasta la iglesia Católica. Para esa fecha, el pueblecito presentaba la siguiente estructura urbanística, distribuida asi: Calle del Rio, Bolívar (Centro), Girardot, Sucre, Calle del Dique. Contaba con los callejones: De la Cruz, Telegrafia, Del Mercadito, Del Sol, y el Callejón de la Iglesia. Con la llegada del ferrocarril en el año 1894 Calamar se ensancha desde la Iglesia hasta el Barrio El Suiche: Barrio donde el tren hacia el cambio de línea. En la década del 60 del siglo XX, se formó el Barrio Sleep., En la década del 80 nacen los Barrios Satico y el Paraíso. En La década del 90 se forman los Barrios Brisas del Magdalena, Primero de Enero, y la Urbanización Villa Lilia. En el año 2019 se construyó la Urbanización Alicia Margarita. Como se puede observar Calamar ha crecido urbanísticamente en la parte Norte y hacia el Sur.
La propuesta de reforma territorial que le propongo consiste básicamente en concentrar los corregimientos de Hato Viejo, Yucal, Barranca Nueva, y Barranca Vieja en la cabecera municipal de Calamar, previa solicitud de autorización de traslado al Congreso de la República de Colombia. La solicitud de traslado de los corregimientos obedece a diferentes motivos: 1) Estos pueblos han estado durante años sumidos en el olvido y la miseria. 2) Es muy baja la inversión social en las poblaciones rurales. 3) Los habitantes de estos pueblos han sido subvalorados, y discriminados racialmente. 4) La clase política visita estos pueblos sólo en época preelectoral para conseguir sus votos, luego se ausentan, y reaparecen 4 años después cargados de promesas que nunca cumplen. 5) Viven en un medio hostil, con muchas necesidades, no tienen distracciones, ni bibliotecas, sólo cantinas. No cuentan con Estaciones de Policía para dirimir sus conflictos a tiempo. Carecen de Puestos de Salud bien equipados con enfermeras, médicos y ambulancias permanentes. 6) En la época invernal los corregimientos ubicados en la ribera del Rio Magdalena padecen inundaciones en especial Barranca Vieja que corre el riesgo de una catástrofe. También Hato Viejo sufre con las crecidas de la ciénaga El Hobo. 7) La baja densidad demográfica de estos pueblos se explica porque el campo dejó de ser atractivo para vivir. El Estado colombiano fortalece la parte urbana en detrimento de la parte rural. Durante décadas se ha dado un proceso migratorio interno paulatino de la gente de los corregimientos hacia Calamar.
Si concentramos estos pueblos en Calamar el Estado se ahorraría la nómina de 4 Inspectores Rurales. En el aspecto educativo se haría en Calamar un súper mega colegio donde se integraría toda la población educativa de Calamar y de los 4 corregimientos, dirigida por un solo rector. En materia religiosa bastaría con un solo templo. Pero, por razones de creencias religiosas tocaría traer a Calamar los Santos Patronos de cada uno de los 4 corregimientos.
Para que Calamar soporte esta carga demográfica el ente territorial deberá fomentar fuentes de trabajo y comprar tierras para ejecutar planes de viviendas de interés social para albergar a la población concentrada.

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