El Plan Nacional de Desarrollo

0
343

Por fin, luego de intensos debates, de cambios y análisis profundos, fue aprobado en el Congreso y sancionado el pasado sábado por el Presidente Iván Duque, el Plan Nacional de Desarrollo-PND ‘Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad’, donde se soporta todo el programa de gobierno del mandatario para los próximos cuatro años.
Y no fue fácil su aprobación al interior del Congreso pese a lo necesario que resulta un instrumento de esta naturaleza, del que se espera brinde las directrices y otorgue las herramientas adecuadas y precisas para iniciar la transformación que ofreció el hoy Jefe de Estado durante su campaña proselitista.
Los debates realizados a lo largo de varios meses señalan que hubo puntos neurálgicos y controvertidos, pero hoy tras la firma del Presidente lo que se espera es poner en actividad los programas y ejecutar todo lo que nos permita alcanzar las metas de reducir la pobreza, aumentar la generación de empleo, estimular el crecimiento económico y propiciar las oportunidades que contribuyan a cerrar las brechas de la inequidad y las desigualdades socio-económicas en el país.
El Plan Nacional contempla, según lo expresado por el Presidente de la República, inversiones por el orden de los 1.096 billones de pesos durante este periodo de cuatro años y enmarca destinación para todos los frentes sociales y de infraestructura, que de lograrse asistiríamos a la consolidación de un mejor país, con menores índices y niveles de pobreza y desempleo.
El hecho de haber materializado este Plan con el concurso y la participación activa de los colombianos, desde las diferentes regiones, aportando propuestas, esbozando análisis y críticas, constituye un paso importante hacia el propósito de diálogo social que siempre propuso el mandatario nacional.
Su objetivo de concretar grandes transformaciones requiere de afianzar el gran pacto por Colombia y ese tema sí que recobra actualidad por cuanto las diferencias políticas han acentuado la polarización y urge que su carisma y liderazgo afiancen ese propósito entre todos los colombianos. No debe olvidar lo que el pasado sábado dijo: “…la agenda de desarrollo de un país no puede estar ni cautiva ni alejada por unos pocos. El pacto implica lo que cada uno de nosotros debe hacer para alcanzar los objetivos de sacar a Colombia adelante, que este país crezca y tenga grandes transformaciones”.
En lo que a nivel regional encierra el Plan Nacional ha de corresponder a cada gobernador y alcalde asumir su rol de gestor para ser partícipe de los beneficios públicos que conlleve cada programa. Por lo pronto, asuntos como la navegabilidad del río Magdalena, el Superpuerto para Barranquilla, las obras de infraestructura vial para la Costa, el caso Electricaribe, la mayor inversión para la salud y educación, son puntos que se han resaltado por parte de los gobernantes locales y hacia la concreción de los mismos se debe trabajar sin descanso, dejando bien adelantado ese proceso para que los nuevos alcaldes y gobernadores continúen con igual compromiso ese recorrido.
A más de lo anterior, con igual o mayor relevancia está aumentar la vigilancia, los controles y las veedurías al manejo de los billonarios recursos que serán destinados para el cumplimiento del PND, sobre todo porque ese flagelo de la corrupción sí que todavía encuentra quien lo active y saque provecho de las inversiones públicas. Atentos, pues, que el Plan Nacional de Desarrollo ya está en marcha.

Comentarios