El arroyo de Rebolo resulta ser el camino más fácil para arrojar basura

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*La comunidad es la encargada de dañar su medio ambiente.

Sin duda alguna queda evidenciada la falta de cultura de la comunidad que habita en los alrededores del arroyo Rebolo , entre calle 17 y carrera 27, en la cual se ha convertido en un basurero a cielo abierto o el camino más fácil para desechar.


El arroyo se encuentra sumergido en la desidia y la carencia de preservar un sano medio ambiente.Pasar por allí, es ver un entorno reflejado en aguas negras, montañas de basuras, desperdicios de comidas, proliferación de roedores;culebras, escaparates viejos, escombros, etc,.Sin embargo, es algo normal para los habitantes de ese sector.
La comunidad que vive a su alrededor es culpable de ello, sin medir el daño causante o contraproducente que le hace a las personas y ecosistemas , arrojan todo tipo de cosas que llega hasta la exagerada acumulación y de ahí nacen las enfermedades.Es un trabajo arduo el que se debe ejecutar para la limpieza de los arroyos del Distrito, donde autoridades de salud, ambientales, contraristas de aseo han venido implementando trabajos de recolección para disipar esta sucia situación, que padecen los barranquilleros. Pero lástimosamente no hay sentido de pertenencia por parte de los ciudadanos.

Falta seguir ejecutando más por parte de las autoridades para erradicar la problemática de la contaminación en los arroyos, cada día la situación se agrava más.
Es curioso e irónico, porque el puente que cubre el arroyo manifiesta el siguiente mensaje “la basura es muerte, no mates a tus hijos”, pero evidentemente la misma comunidad es la generadora e impulsora de este daño.
¿De qué manera concientizamos a la sociedad?
es notorio que las personas desconocen el sentido de pertenencia y de cooperar con el medio ambiente.
A pesar de los esfuerzos de la empresa Triple A, en realizar jornadas de limpieza para mantener el arroyo en buen estado, pero al parecer no tiene mayor relevancia para la comunidad y básicamente es un caso perdido.“Todos los días veo como mi vecino arroja los residuos del almuerzo, luego los potes de cloro, cree que es una papelera ambulante a cielo abierto, donde no tiene cabida el daño que nos causa su irresponsabilidad”, señaló una moradora de Rebolo.
Esta es una de las realidades que más afecta a esta zona, es hora que la que la Alcaldía de Barranquilla sea más contundente y actúe con aquellas personas que violan la seguridad ambiental.
De la misma manera, los habitantes indicaron que hace falta que los organismos de sanidad de la ciudad instruyan a la comunidad de Robolo para no botar basuras en los arroyos a través de charlas, jornadas prácticas con el propósito de incentivar y construir cultura.Y así evitar una crisis a mediano plazo.

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