¡Feliz Día Madre!

Todo lo que se haga para hacer sentir feliz a ese ser tan especial y por demostrarle que ocupa un lugar de privilegio en la sociedad, es poco.

La fecha que con más cariño y simpatía celebra el mundo entero es el día de la Madre, a quien todos le debemos la vida y lo que somos.

El día de la Madre debiera ser todos los días, porque se lo merece, pero es apenas obvio que exista una fecha especial para que hoy todos los hijos recuerden a su progenitora y le expresen sus sentimientos de cariño y gratitud.

Definir lo que es la Madre es sin duda una tarea difícil, describir en palabras lo que significa ese ser para quien acaba de venir al mundo, o para aquellos pequeños que empiezan a descubrir lo que ocurre a su alrededor y a diferenciar lo bueno de lo malo, o para aquellos que están en el proceso de formación, o para quienes ya van cumpliendo su ciclo en la vida y empiezan a sentir en su propia carne el indefinible proceso de la continuación de su sangre, es oficio, además de aventurado, muy subjetivo.

Esto último hace que cada hijo manifieste ese sentimiento por el ser más querido, en forma diferente. Algunos lo hacen silenciosamente, otros lo hacen en comunión espiritual con los suyos, muchos más, llenan de manifestaciones materiales a quien les dio la vida y no pocos convierten esta fecha en motivo de jolgorio y reunión de amigos y parientes que terminan desdibujando el real significado de una conmemoración que tiene un profundo sentido espiritual.

Es cierto que el día de la Madre se convirtió en una fiesta comercial, en el que el sentimiento íntimo y las manifestaciones puramente sentimentales han sido desplazadas por los conceptos y las expresiones materiales, hasta el punto que esta celebración se ha reducido a la vana entrega de un obsequio tangible e inexpresivo.

Por supuesto, no está mal que un hijo le regale a su madre en su día, algo objetivo como expresión de un sentimiento hacia quien merece las mayores consideraciones, pero sí es bueno que se preserve el real símbolo de esta celebración y se mantenga alejado de las naturales presiones del comercio.

De cualquier manera, todo lo que se haga hoy para hacer sentir bien a esa mujer tan especial, por demostrarle que ocupa un lugar de privilegio en el hogar y en la sociedad, es poco si se compara con lo que hace una Madre por su hijo desde la propia concepción hasta que las fuerzas se le agotan y con lo que es su misión en la tierra.

Sin embargo, dos preocupaciones que afectan a la sociedad contemporánea, llaman la atención al celebrarse hoy el día de la Madre: la violencia vinculada al festejo y el fenómeno de las madres cabeza de hogar.

Por esta circunstancia, la campaña que emprendimos en LA LIBERTAD de cero homicidios y lesionados en esta fecha especial, ha merecido el apoyo decidido de toda la ciudadanía barranquillera.

Indiscutiblemente la vida es el valor prevalente de la sociedad, por esa razón, hoy en la fiesta familiar, debe prevalecer una atmósfera de respeto, tolerancia y amor filial, para quien precisamente nos dio la vida.

Por eso, hoy cuando se celebra el día consagrado a las Madres, nos unimos al homenaje que la humanidad les tributa.

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