El Puma luce imparable a la Alcaldía

0
806
Alfonso Camerano Fuentes.

Por: Alfonso Camerano Fuentes

La encuesta publicada de opción de votos por los distintos candidatos a la Alcaldía de Barranquilla ubica al aspirante Jaime Pumarejo con más de 67% de esa intención electoral.

Le sigue con el 11% uno que no es candidato, el ex vicepresidente Gustavo Bell Lemus.

Y más atrás, lejos, Antonio Bohorquez, con el 8.5; y Rafael Sanchez Anillo, con el 6.7%; Horacio, menos del 2%.

Así la vaina sería pelea de tigre con burro amarrao’

Una lectura desapercibida indica que la sola ausencia de Alex Char, un fenómeno inédito en las encuestas, con más del 97%, hace bajar a su pupilo, Jaime Pumarejo, casi 30 puntos, pero aún así, soporta la caída.

Al ojo, un proceso de unidad de los demás sectores arrojaría un poco menos del 30%, quedando todavía a más de 37 puntos de diferencia, margen que sería difícil de remontar, dada la todavía frágil unidad de los sectores que se postulan alternativos a la propuesta oficial.

Se suma la inexistente frontera que marque la diferencia e induzca al elector a decidirse por el candidato alternativo, la cual no aparece muy definida en las propuestas de fondo.

Pregonar a los cuatro vientos que esa “nueva” administración comparte las obras de urbanismo, llámense megacolegios, Pasos, Caminos, vías de doble calzada, Avenida al Rio, La Loma y su plan parcial institucional, construcción del Superpuerto, es prácticamente decirle al elector que viene más “cemento” -que tanto le ha gustado a la gente-, porque ha modernizado la urbe; entonces, para qué cambiar lo actual?

La reducción de la inseguridad, como propósito social, actualmente disparada en bandas juveniles al servicio del micro tráfico, no se percibe como una consigna propia o exclusiva de la oposición, ya que sufrimos fenómenos nacionales y regionales que nos afectan, visibles en factores de desempleo y marginalidad social, no imputables a una administración de forma exclusiva.

Impuestos y gravámenes de toda índole, in crescendo, podrían constituir un portaestandarte, pero habría que tener una propuesta alternativa para amortiguar el endeudamiento que nos tiene empeñados con la banca hasta el 2.040.

El desastre de corrupción en Triple A, que afectaría las anteriores y la actual administración, ha pasado de agache en la Fiscalía colombiana y española, en cuanto a profundizar en el destino de los recursos apropiados ilícitamente, y hasta ahora, será poco el alcance que tenga en el próximo debate.

La quiebra de Electricaribe va por cuenta de la Nación y la resonancia local de este desmadre energético, parece ser el discurso de pocos entendidos, volviendo a la parrilla de los negocios apetecibles por propios y extranjeros, sin mayor incidencia en la contienda por Alcaldía.

La persecución al comercio de minoritarios acentuada por las normas de la nueva legislación contenida en el Código Nacional de Policía y convivencia, no ha logrado imprimir un sello de protesta en los escenarios de la política, descansando ese desprestigio en los hombres de verde.

El temario internacional por la migración de venezolanos a Barranquilla y su Área Metropolitana empuja un discurso contra Maduro y la Revolución Bolivariana que más de un sector de ese componente político adverso al candidato de la Administración asume de manera vergonzante para no verse disminuido ante la opinión pública aconductada por la gran prensa.

Ese marco general presenta un panorama de reedición política en cabeza del nieto de Alberto Pumarejo, y sobrino nieto del ex presidente Alfonso López Pumarejo, dos representantes del Liberalismo de avanzada en los 30 y 40, inédito hasta ese momento histórico.

Hasta ahora, se sube el Puma.

Comentarios