Gobierno Nacional y Sayco se confabulan para acabar con la radio en Colombia

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Foto: referencia.

Por: Antonio Manuel Cueto Aguas

Colombia es un estado de derecho, en donde todas las conductas están regladas por la ley, nadie en Colombia está exento de su cumplimiento, tal consideración legal nos lleva a la obligante pregunta: ¿Qué pasa con la Sociedad de autores y compositor de Colombia? ¿Son acaso ellos una ola suelta dentro del ordenamiento jurídico de Colombia?.

Lo decimos así, porque no entendemos cómo es que esta institución gremial viene cometiendo los abusos más aberrantes dentro de los cobros de las tarifas a que están obligados los usuarios de la música de los compositores e interprete asociados a esa entidad gremial. Tal parece que ellos no se rigen por las normas legales colombianas y de manera autónoma crean manuales tarifarios sin consultar los mandatos de las leyes Colombianas, no es cierto que ellos cuentan con prerrogativas especiales para cobrar tarifas sin que estas estén ajustadas a los mandatos legales, no, remitámonos a las leyes 23 7 44 de 1.982 y 1.993, tales normas legales en sus artículos 73 la primera y 13 la segunda, expresamente mandan: LEY 23 DE 1.982 Artículo 73º.- En todos los casos en que los autores o las asociaciones de autores, celebren contratos con los usuarios o con las organizaciones que los representen, respecto al derecho de autor, por concepto de ejecución, representación, exhibición y en general, por uso o explotación de las obras protegidas por la presente Ley, serán las tarifas concertadas en los respectivos contratos, las que tendrán aplicación, siempre que no sean contrarias a los principios consagrados por la misma. “Parágrafo.- En los casos en que no exista contrato, o hayan dejado de tener vigencia legal, las tarifas serán, las que fije la entidad competente teniendo en cuenta entre otros factores la categoría del establecimiento donde se ejecute, la finalidad y duración del espectáculo; estas tarifas no podrán ser mayores a las ya acordadas por las asociaciones para casos similares”…

En todos los casos en que los autores o las asociaciones de autores, celebren contratos con los usuarios o con las organizaciones que los representen, respecto al derecho de autor, por concepto de ejecución, representación, exhibición y en general, por uso o explotación de las obras protegidas por la presente Ley, serán las tarifas concertadas en los respectivos contratos, las que tendrán aplicación, siempre que no sean contrarias a los principios consagrados por la misma.

Por su parte el artículo 13 de la ley 44 de 1.993, dice: “Son atribuciones de las sociedades de gestión colectiva de derechos de autor y derechos conexos: 2. Negociar con los usuarios las condiciones de las autorizaciones para la realización de actos comprendidos en los derechos que administran y la remuneración correspondiente, y otorgar esas autorizaciones, en los términos de los mandatos que éstos le confieran y sin desconocer las limitaciones impuestas por la ley…”.

La Sociedad de autores y compositores de Colombia, sin acato a la normatividad imperante, se ha convertido en verdugo, no solo de la radio comunitaria en Colombia, no, de su malévolo accionar no se escapa la radio comercial, los pequeños comerciantes, es decir ni siquiera los taxistas por colocar un receptor radial para distraer a sus pasajeros, y cuál es el accionar del estado Colombiano, podríamos decir que su comportamiento refleja un muy calculado apoyo por sus arbitrariedades, mientras Sayco se torna en una entidad codiciosa e incontrolable, la radio comunitaria por su mezquindad ha visto como el Ministerio de las Tecnología y las Comunicaciones ha cancelado un promedio de 110 emisoras en todo el país por deudas con Sayco. No obstante, ese mismo Ministerio que está obligado a exigir el cumplimiento de las leyes Colombianas se comporta como un simple cobrador de Sayco al exigir un paz y salvo a los concesionarios, sin importarle que Sayco no observa el cumplimiento de la ley, al negarse a concertar con Fedemedios, las tarifas que por ley está obligado, que decir de la Dirección Nacional de derechos de autor?

Un elefante blanco que más pareciere un apéndice de las agremiaciones de los autores y compositores, que su entidad vigiladora. No es ni lógico, ni legal que Sayco con desconocimiento de la ley, pretenda imponerle a los medios de Comunicaciones Comunitarios un manual de tarifas que nunca fue pactado con estos medios alternativos y que riñen abiertamente con la normatividad Colombiana, según la entidad gremial, mientras una emisora que funciona en un municipio de 10 a 20 mil habitantes, hasta el año 2.018, pagaba $66.249.oo pesos. Hoy Sayco arbitrariamente eleva ese costo a la suma de $207.029,oo, es decir el incremento supera el 312.5% mensual.

La pregunta del millón es: ¿en dónde están las autoridades estatales?, ¿que está haciendo la Superintendencia de Industria y Comercio?, o el Ministerio de las Tic, o la Dirección Nacional de derechos de autor?

Pero si por el lado de las emisoras Comunitarias llueve por el lado de las comerciales no escampa, pues sabemos de un cumulo de emisoras comerciales que han sido cerradas y otras que se encuentran en investigación para ser canceladas sus licencias. Consideramos que ha llegado el momento de que se unan todos estos frentes para frenar el abuso de Sayco.

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