1 de mayo: Día del Trabajo. Recordando a los mártires de Chicago

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Juan Barrios Villarreal.

Las conquistas laborales, no caen del cielo, hay que lucharlas, como se dice, a brazo partido; y la mayoría cuestan “sangre, sudor y lágrimas”; y eso fue lo que pasó en Chicago en mayo de 1886.

La huelga de los obreros desembocó en un fatal enfrentamiento con la fuerza pública, que se tradujo en la muerte de varios manifestantes que fueron condenados a muerte, a la horca y otros sancionados con la cadena perpetua. La consigna de los trabajadores era reducir las jornadas de trabajo de 16 a 8 horas. Se logró posteriormente esta reforma que se plasmó en los textos legales; pero para conseguirlo se tuvo que pagar un precio muy alto. Es cierto que nada es gratuito y que todo tiene señalado secretamente su precio y que hay que pagarlo tarde o temprano. Los cambios sociales trascendentales no se forman en las discretas penumbras de las oficinas públicas o privadas, sino que su escenario natural es la calle, la plaza pública, el ágora como decían los griegos. La historia no es avara en estos ejemplos y prolijamente los historiadores nos relatan los hechos atinentes a la revolución francesa, teñida por la acción intrépida de los ciudadanos que en parís se tomaron la BASTILLA símbolo de la opresión y el despotismo que llevó a las gloriosas jornadas de la asamblea nacional constituyente que plasmo, de una vez y para siempre, LOS DERECHOS DEL HOMBRE Y DEL CIUDADANO en 1789, bajo el lema de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD.

Pero Chicago no es París y casi un siglo después en la primera de estas en la plaza de HAYMARKET el 04 de mayo de 1886 en el fragor de la protesta, que muchas veces no son pacíficas, surgió el estallido de una bomba que acabó con la vida de varios oficiales de policía, inmediatamente el regimiento disparó contra los obreros inermes causando varias bajas e iniciando una serie de allanamientos a domicilios y detenciones que se extendieron por toda la ciudad.

La arremetida de la prensa condeno los hechos de HAYMARKET y respaldo como siempre al establecimiento, “a las fuerzas del orden”, el NEW YORK TIME condenó los hechos y dijo que los huelguistas querían paralizar la industria, disminuir el comercio y frenar la renaciente prosperidad de la nación; el PHILADELPHIA TELEGRAM escribía: “ el elemento laboral ha sido picado por una especie de tarántula universal y se ha vuelto loco de remate; el INDIANAPOLIS JOURNAL expresaba: “ los desfiles callejeros, las banderas Rojas, las fogosas arengas de trúhanes y demagogos que viven de los impuestos de hombres honestos”.

¿Valdría la pena investigar en el momento actual que dirían estos mismos periodicos que se ensañaron contra los huelguistas de la época, tildándolos de vándalos y subversivos… cuando esos mismos directivos de la prensa se benefician de las jornadas de 8 horas que antes condenaban?

¿Pero quienes eran esos mártires?
George engel: topógrafo y periodista, alemán que emigro a estados unidos en 1873.
Sus últimas palabras fueron: “es la primera vez que comparezco a ante un tribunal americano y en él se me acusa de asesinato. ¿Por qué razón estoy aquí? ¿Por qué razón se me acusa de asesinato? Por la misma razón por la que tuve que abandonar Alemania, por la pobreza, por la miseria de la clase trabajadora.

Adolf Fischer: alemán, periodista.
Samuel Fielden: pastor metodista y obrero textil.
Albert Parsons: ex candidato a la presidencia de estados unidos.
Michael Schawab: alemán, tipógrafo.
Louis Lingg: se suicidó en su celda antes de ser ejecutado.
August Spies: director del diario socialista Arbeiter-Zeitung.
Oscar Neebe: vendedor de levaduras.

De esta lista algunos fueron condenados a la horca y los otros a prisión perpetua.
En Colombia el presidente de la republica Alfonso López Pumarejo en 1934 estableció mediante decreto la jornada laboral de 8 horas y en la reforma constitucional de 1936 ese mismo gobierno apoyo el artículo que consagró el derecho a la huelga.

El presidente López autor de lo que llamó la REVOLUCIÓN EN MARCHA dijo que se iba a asesorar y que gobernaría con “las audacias menores de 40 años” y en efecto en el ministerio de Trabajo, Higiene y Previsión Social nombró como ministro al ciudadano chocoano adán Arriaga Andrade de 36 años de edad, el cual impulsó una reforma laboral en lo concerniente a las pensiones y cesantías, seguro social, como parte de un proyecto de ley que venía preparando para dar garantías al trabajador, tan desprotegido hasta entonces. presentó su conocida Ley 6a. de 1945 de la cual surgieron las normas que creaban las prestaciones sociales en el país y se extendían a toda la clase trabajadora.

Como ministro del Presidente Alfonso López Pumarejo, redactó y promulgó el Decreto 2350 de 1944, el cual se puso en vigencia inmediatamente, gracias a que el país se encontraba en estado de sitio por los sucesos del 10 de julio de ese año.
El Decreto, avalado por el Congreso, se convirtió en la Ley 6 de 1945 o Código Sustantivo del Trabajo, que consagró por primera vez en Colombia los derechos fundamentales de los trabajadores y las prestaciones sociales de que hoy gozan: primas, preavisos, cesantía y derecho a la huelga.

La actual constitución política de Colombia establece en el artículo 25: “el trabajo es un derecho y una obligación social y goza en todas sus modalidades, de la especial protección del estado. Toda persona tiene derecho a un trabajo en condiciones dignas y justas.

El articulo 38 garantiza el derecho de libre asociación.El articulo 39 establece que los trabajadores y empleadores tienen derecho a constituir sindicatos o asociaciones, sin intervención del estado.

El artículo 53 establece que el congreso expedirá el estatuto del trabajo.

El artículo 54 dice es obligación del estado y de los empleadores ofrecer formación y habilitación profesional y técnica a quienes lo requieran.

El artículo 55 se garantiza el derecho de negociación colectiva para regular las relaciones laborales.

El artículo 56 se garantiza el derecho de huelga, salvo en los servicios públicos esenciales.

El artículo 57 la ley podrá establecer los estímulos y medios para que los trabajadores participen en la gestión de las empresas.

Juan Barrios Villarreal
Egresado y profesor de la facultad de derecho de la universidad del atlántico.

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