Por: Luz Mila Torres Ruiz, especial para La Libertad.

Los conceptos que ha generado el mal momento futbolístico de Junior de Barranquilla (no de resultados a pesar de la empatitis, no aguda, grave), actual campeón de Colombia y sub campeón de la Copa Sudamericana de Conmebol, más allá de lo real, ha generado un sinnúmero de opiniones encontradas.

Y la mayoría de esas opiniones en términos suspicaces porque son basadas en suposiciones, en lo intangible, menos en lo futbolístico, que es lo que vemos y palpamos, en cada partido. Aficionados y un sector de la prensa hacen conjeturas que no se asemejan o las desvían de la realidad con tal de defender una posición no futbolística sino imaginaria, la cual no va acorde con el funcionamiento de Junior y su comportamiento colectivo que se traduce en resultados, que si bien es cierto sirven y suman, no dejan de preocupar porque el equipo no juega bien, así muchos, incluido su técnico Luis Fernando Suarez, digan lo contrario.

El poco análisis conceptual desde el punto de vista futbolístico y amparado más en lo extrafutbolístico ha sido la “comidilla” en medios locales y en canales o plataformas digitales (redes sociales) hasta tal punto de pandemizar la palabra “rosca” sin medir las consecuencias que una suposición de esta naturaleza pueda generar. Desde que tengo uso de razón a todo aquello que el ser humano se imagina y lo afirma sabiendo que no lo puede comprobar fácilmente, se le ha denominado “chisme”. No tiene otro nombre.

En mi caso, no comparto y mucho menos apruebo este tipo de comentarios porque ser responsable con lo que pienso y expreso es una obligación que tengo de cuna y como profesional de las comunicaciones.

Porque mi deber como periodista no es suponer sino leer el andamiaje o funcionamiento del equipo partido tras partido, más allá de simpatizar con este.Sí, es el mismo Junior que hasta hace tres meses y medio era la sensación, era admirado por su fútbol y su juego colectivo, que lo condujo a ser finalista de dos campeonatos: uno en Colombia y otro en Sudamérica, los cuales afrontó jugando bien, bonito y con jerarquía.

Por eso no comparto el concepto de “rosca” y mucho menos los insultos a jugadores y director técnico de Junior. No podemos basarnos en un análisis de fondo suponiendo sino de forma, porque la materia prima ( los jugadores) es la misma.

En el fútbol los equipos se planifican con una idea de juego y un método de entrenamiento, pero la estrategia y el estilo de dirección personal pueden cambiar.Y esto último es lo que ha pasado en este Junior que empata bastante y le cuesta ganar.

No comparo por capricho, solo recuerdo, y mucho menos pido cambio de técnico, que quede claro, eso es potestad de sus directivos.Pero lo que si he analizado es que este equipo (hace 4 meses) cuya arma era la recuperación rápida, la tenencia del balón, la buena administración del mismo y el desprendimiento ofensivo en bloque, hoy día no existe, carece de todo esto porque perdió la combinación de las 3 P: presión, posesión y profundidad.

Lo anterior, fue tan efectivo que Junior fue uno de los equipos mas goleadores y menos goleados del semestre pasado.Entonces, por qué no permitirle que siguiera combinando las 3 P? .Por qué pedirle simplicidad, que si, es lo moderno, pero simplicidad no es cambiarle el estilo de juego, es aquello que le entra bien a los jugadores, lo asimilan y le es fácil entender.Y ellos lo entendían perfectamente, titulares y emergentes jugaban casi de memoria y, por ende, con simplicidad.

No me explico, me da vueltas la cabeza, como un equipo que tiene a Teo, Luis Díaz, Victor Cantillo, Fabián Sambueza, Matías Fernández y Sebastian Hernández, todos con un porcentaje de talento alto, cuando juegan juntos no se encuentran nunca?

El Junior actual recupera, pero por lo general en el fondo, muy poco en la mitad.Pasa de defensa a ataque muy lento y muchas veces muy largo; sus laterales presionan poco la salida del contrario y ahora solo llegan hasta la mitad y retroceden el balón, ya no suman, restan.Sus delanteros llámese como se llamen ni presionan ni se ubican bien arriba, sino que deambulan como sea en el área, no referencian el balón que les puede llegar desde atrás.No, se referencian ellos mismos y por eso el volumen ofensivo por partido es bajo, es pobre.

A los que tienen la misión, el objetivo de generar juego desde el medio los utilizan primero para que defiendan, me imagino que le recalcan la palabra sacrificio, y después la palabra generación.

Esperamos que la simplicidad a la que en una rueda de prensa se refirió el DT Luis Fernando Suarez se solidifique, siempre y cuando el equipo vuelva a combinar las 3 P: presión, posesión y profundidad, porque hace rato la perdió.

Las 3 P y la simplicidad, se pueden combinar perfectamente.

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