Quiero resaltar la riqueza que hay en el Chocó que no está bien explotada como es la minería y la ganadería. Según el concepto del Banco de la República, Chocó es rico en la producción de oro, platino y plata siendo Condoto considerada como la capital mundial del platino 

Escribió Juan Gossain en diciembre del 2018: “Nadie se acuerda nunca de echarles una mirada a los departamentos de Colombia. Agobiados por la politiquería, la corrupción,el desgreño, los departamentos son las regiones olvidadas del territorio nacional. Hasta sus propios habitantes parecen indiferentes a la vida que están viviendo,  la pobreza en Colombia es del 17 por ciento en todo el paísHay 17 de los 32  departamentos, más de la mitad del total, que superan esa dolorosa cifra de la pobreza. Los departamentos donde hay más personas en condiciones de pobreza extrema son Chocó, con 49,9 por ciento; La Guajira, con 47,9; Córdoba, con 40,3, seguido por Magdalena, con 36,1, y luego Sucre, que tiene el 35,7”. 

Me referiré al Chocó:La población chocoana, 80% negra y 16% indígena, está muriendo de hambre. La Defensoría del Pueblo denunció a finales del año pasado la muerte de 95 niños indígenas menores de 5 años por enfermedades asociadas a la desnutrición. De cerca de 495.000 habitantes, 352.200 podrían considerarse pobres. La desnutrición crónica de la población alcanza el 18,5 %, según el Plan Departamental de Desarrollo. La más reciente Encuesta Nacional de la Situación Nutricional en Colombia, (Ensin), evidencia que el 64,2 % de las familias chocoanas viven en inseguridad alimentaria, cuando el promedio nacional es de 42,7%: ¡22 puntos porcentuales por encima de la cifra nacional!  Según el Dane el Chocó es el departamento más pobre de Colombia 

Mientras que en la frontera de Cúcuta,  ardió en fuego un camión lleno de víveres y medicamentos,  traídos de los EEUU como ayuda humanitaria para Venezuela, bajo la logística del gobierno colombiano, adentro del país también les arde el estómago pero de hambre a miles de personas que tienen sus propios problemas y de máxima gravedad, en la propia Cúcuta donde los camiones están guardados lleno de alimentos, no perecederos, se presencia gente en extrema pobreza, según el Dane el Índice de pobreza en Cúcuta  es del 33.5% es decir es la cuarta ciudad más pobre en Colombia,  de cada 100 habitante casi 34 no puede afrontar las exigencias mínimas para vivir. ¿Se pueden imaginar los rostros  de los impotentes ciudadanos cucuteños  a ver pasar los contenedores repletos de alimentos no perecederos protegidos y guiados por autoridades  colombianos?

 La otra  pregunta que nos hacemos los colombianos, es: ¿Dónde están esos camiones repletos de alimentos con destino para Venezuela? Mientras esperamos respuesta, el hambre azota a los habitantes de los departamentos del Caribe y Chocó, bajo la mirada ignorante del gobierno de turno,  y uno de los departamentos que más necesita ayuda es el Chocó, donde cientos de niños fallecen por desnutrición y por falta de medicamentos. Tuvo que actuar la madre naturaleza con el desbordamiento de los ríos, San Juan, Iró, Condotó, Certegui y Quito., para que el presidente haga un alto en su inútil esfuerzo de pasar los camiones hacia Venezuela, y pusiera los ojos en el Chocó, ayudando con 24.000 toneladas de bienes, como alimentos, aseo, colchones entre otros. Para distribuirlo entre  4000 familias, no obstante según el último informe del gobierno, hay más de 7000 familias que quedaron sin techo y sin nada. Las inundaciones en dicho departamento son continuas y a pesar de que suceden cada año,  las instituciones  hacen caso omiso a colocarle punto final a esta situación.  Sus poblaciones requieren más  ayuda urgente. Como estos problemas se dan en territorios históricamente olvidados por el Estado colombiano, nunca parecen copar la agenda de los gobernantes de turno, que le dan prioridad a otro tema y a problemas ajenos. Desde hace ocho años y hasta la fecha, 4.770 menores dejaron sus vidas en hospitales y rancherías, en La Guajira, bajo la mirada insensible del gobierno. Al dar a conocer esta triste realidad, el magistrado de la Corte Constitucional Alberto Rojas Ríos afirmó que  “esto es una barbarie”. Sabemos que el evento musical organizado en Colombia para recolectar dinero para los hermanos venezolanos,  con un despliegue mundial sin precedentes, antes de intentar el fracasado cruce de las fronteras de los camiones llenos de víveres y medicamentos, recaudó US$2.5 millones de los cien que esperaban, mientras que en Chocó y Guajira,  continúa la mortandad infantil y la miseria aumenta, sin que se haya organizado un evento mundial como el que se hizo para los habitantes de Venezuela, ¡es inaudito

Según el Foro Interétnico Solidaridad Chocó, la Mesa de Diálogo y Concertación de los Pueblos Indígenas, y las Diócesis de Istmina, “La Violencia y criminalidad en zonas urbanas  en algunos centros  del departamento, como Quibdó, Istmina y otras localidades, la tasa de homicidios supera el promedio nacional; en ellos, actores armados ilegales ejercen control territorial de extensas zonas, extorsionan a pobladores, construyen las llamadas “fronteras invisibles”, imponen horarios para la movilidad de sus habitantes, restringen el acceso de foráneos, ejercen el microtráfico y utilizan a niños y adolescentes. En estos contextos, la Fuerza Pública no hace presencia en la totalidad de los perímetros urbanos, exponiendo a la ciudadanía a la indefensión frente a los grupos ilegales”. Pero sigo insistiendo, que todo lo que está ocurriendo en Chocó es una barbarie, porque en medio de estos grupos ilegales que tienen en zozobra al departamento, hay que sumarle las miles de familia que no pueden desplazarse porque alrededor de su habitad hay campos minados. Y en La Guajira la desnutrición está acabando con la población infantil. Mientras éste y todos los gobiernos que se instalen a administrar al país, no le presten su ayuda oportuna a estas dos regiones históricamente olvidadas, la pobreza galoparía, cada vez más. 

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