Por: Alfonso Camerano Fuentes

La coalición de los partidos Cambio Radical, Liberal, la U más los votos de la izquierda fueron definitivos para derrotar la objeción Presidencial a seis artículos de la Ley Estatutaria de la JEP.

Se trata de un hecho trascendental e inédito en la conducta del Congreso de la República, oponerse al dictado del Presidente, dueño de la burocracia, la contratación pública y el poder real.

Arribar a una posición unificada por quienes acompañaron al presidente Duque a ganar la silla, con personalidades del calibre de Germán Vargas Lleras, por Cambio Radical; Cesar Gaviria, por el Glorioso y voceros de la U, indica que se desajustó la coalición que ganaba la derecha después del debate presidencial.

Este giro, que se expresa con decisión contra la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo y la Ley Estatutaria de la JEP, la negociación de la Minga; es trascendente en la Política Electoral colombiana.

Estamos en un año de elección de Autoridades Locales, y se plantean alianzas de los más diversos intereses, colores y gustos.

La postulación de Antonio Navarro Wolf a la Alcaldía de Bogotá desde el Partido Alianza Verde gana opinión todos los días y distensiona la polarización generada en torno al prolongado debate Petro-Peñaloza.

No es de poca monta la disposición de Navarro de construir el Metro de la capital a cielo abierto siempre y cuando se cumpla con ese cometido.

Así como se advierte un crecimiento acelerado del nombre de Navarro Wolf por sectores políticos de izquierda, centro derecha, y derecha, debería estimular algo parecido al interior de Colombia Humana, en cabeza de su líder, Gustavo Petro, con la candidatura de su compañero de lucha en el emediecinueve, y quien le ha apoyado en sus momentos críticos.

En las Regiones, la posibilidad de coaliciones entre las organizaciones de Izquierda, de Centro, en sus dos vertientes, y de sectores de la Derecha no Uribista, que repliquen el bloque que hundió en este debate de Cámara de Representantes, las objeciones, también son posibles, de acuerdo a las condiciones de cada región o subregión. ( ojo FARC en Frontino, Antioquia, aliada con el CD)

En la Costa Atlántica no son extrañas las alianzas con el Partido Liberal, antes con la Anapo, hace 28 años con Voluntad Popular, con Mais, la Asi, y en más de un municipio, con candidatos populares avalados por conservadores o Cambio Radical o la U.

La lucha política es actual y marcha con aceleración creciente y más de una ocasión no da tiempo de unificar criterios entre organizaciones de signo afín.

La lograda por Cambio Radical, que de paso le dio un tatequieto a la indisciplina interior marcada desde el Caribe, con el Partido Liberal y la U, es un ejemplo de lo que debe hacer la Izquierda, desde Alianza Verde, el Polo, Colombia Humana, Decentes, Colombia Humana, el Fajardismo, entre sí, para empoderarse.

Se marcan derroteros hacia el debate regional para elegir Alcaldes, Gobernadores, Concejales, Diputados y Ediles, con tendencia a la distensión, buscando el Centro, para cabecear el gol en el Área Chica, con jugadas de laboratorio, en medio del borbollón..

La bola rueda y el tiempo cuenta..

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