Crisis de gobernabilidad «tiene en la olla» a Santa Marta

La capital del Magdalena se ha tornado caótica en los últimos años, debido a la inestabilidad del gobierno que está en el poder. Varias de estas administraciones han coincidido en que una de sus metas es lograr solucionar el problema del agua que aqueja a los ciudadanos, pero se han encontrado con que es una misión casi imposible ya que el problema en el acueducto es de materia estructural.

El mes pasado el alcalde de Santa Marta, Rafael Martínez, quedó suspendido por presunta corrupción en la contratación de obras de cuatro puestos de salud, no obstante, está cobijado con detención domiciliaria . Martínez afirma que su detención se trata de «un hecho político, no jurídico».

«En estos días me tocó hacerle un recorderis a los amnésicos del por qué no se había resuelto el problema de agua para Santa Marta, que no se solución en 50 años, y los pendejos de Rafael Martínez y Carlos Caicedo lo iban a resolver en siete; y claramente no lo íbamos a resolver ni Caicedo ni Martínez, ni Superman ni Batman, porque el tema es estructural. Porque además nos dejaron una ciudad en Ley 550 con 250 mil millones de pesos en deudas, y sin un plan, ni proyecto, y mucho menos un centavo» aseguró Rafael Martínez en una entrevista realizada por EL TIEMPO.

Este también ha expresado su descontento con su sucesor temporal, diciendo que «lo que está haciendo do es cambiar secretarios, meterles la mano a los proyectos estratégicos y reunirse con los parlamentarios. Que deje de hacer política», dando a entender que sus decisiones estarían en contra del cambio positivo que su Gobierno venía logrando en Santa Marta.

La problemática con el servicio del acueducto y alcantarillado en la ciudad samaria parece atormentar a los habitantes, turistas y comerciantes, las irregularidades que se han venido presentando retumban en las Administraciones que año tras año han estado a cargo de Santa Marta. Las soluciones se limitan a las palabras, y la comunidad pide a gritos un ente que cumpla con su función ofrecer el preciado líquido bajo los parámetros adecuados.

El exalcalde inhabilitado, Carlos Caicedo en su mandato porque logró sacar de Santa Marta la empresa ‘Metroagua’, la encargada de suministrar agua en la ciudad. Rugules con intentos fallidos trató de contactarse con otras empresas nacionales que operan en otras ciudades. Tras no conseguir ningún contrato, la empresa Essmar quedó a cargo y empezó su jornada con un desfile de carrotanques que suministraron agua a hoteles, hospitales y hogares el pasado Jueves Santo. La gobernación aportó 400 mil litros de agua potable para los barrios con más apremio, el Gaula unos mil litros al sector de Pescaito y el pozo de la Universidad del Magdalena más de 3 millones de litros.

Antes de quedar encarcelado el anterior alcalde, Rafael Martínez, y de la terminación del gobierno de Juan Manuel Santos, dejó financiado un proyecto de acueducto regional para llevar agua desde el río Magdalena. La cereza que completó el pastel fue la resurrección de este proyecto pero al mando del alcalde encargado, Andrés Rugules y el apoyo de la gobernadora Rosa Cotes, sin embargo, sólo anunciaron el suceso, mas no cómo procederán ante de la acción de Ministerio Público ni de dónde saldrá el agua.

La situación afecta la calidad de vida de los samarios que no está siendo suplida esta necesidad, debido a que estos exigen que los políticos que tienen el poder en la ciudad se pongan a cumplir con su respectivo trabajo.

Comenta aquí: