Para nadie es un secreto que en el Junior hay problemas y eso se evidenció cuando fueron campeones en el semestre pasado en donde afortunadamente se consiguió un título más por el talento y por la presión con la que los jugadores disputaban cada encuentro para así lograr la ansiada octava estrella… Que hasta pelearon, discutieron, tuvieron diferencias, pero se dieron cuenta que tenían que entre todos salir adelante.

Hoy, al parecer aquel amor, aquella unión no parece seguir edificándose. Y es que se evidencia a simple vista. ¿Cómo es posible que hasta la fecha aún extraño llevan 14 fechas sin perder en el rentado Nacional y por la Libertadores llevan de 4 juegos, 4 perdidos, no logra ni hacer un gol y 7 goles en contra?… Es algo totalmente extremo y falto de control, no hay mesura, no hay liderazgo en el plantel.

¿Será que los jugadores se les acabó la motivación de salir adelante, o no les interesa el torneo internacional o hay problemas entre ellos, o es que realmente hay una jerarquía que ha dañado el proyecto o es que el técnico no ha podido conocer al plantel o… Es que Junior solo tiene proyección nacional, o… qué…?

Hay tantas variables que lo único fehaciente es que de convertirse en el papel uno de los mejores equipos que ha tenido en la historia del club en estos últimos años, consideraría y no necesito ver otras estadísticas, pues hasta hoy ha sido el cuadro más discreto.

Sinceramente me gustaría quedar en un eterno silencio y escarbar más y más para así encontrar reflexión y buscar donde estuvo el error si en los cambios, o en que… podría ser en el liderazgo, pero si ya hay jugadores que tienen experiencia y lo han demostrado en otros campeonatos.

Realmente no hay explicación y punto. A los jugadores no les duele la camiseta y por ende deberían tomarse cuanto antes ya unos cambios que, aunque drásticas, deben darse… Y así como le está sucediendo al equipo en su resultado tan catastrófico, radicalmente sacar aquellos jugadores que ya han pasado una generación que, si hay que reconocer han dado logros y si, también derrotas, pero caer de esta forma es inaudito y algo…. “Hay un león encerrado” insisto. En este plantel no quiere salir a la luz pública problemas y está bien… “ La ropa Sucia se lava en casa” ¿pero siempre se verá el mismo sucio espectáculo?

Es hora, ya es tarde, más bien. Desde rato que es la oportunidad en que el equipo tenga realmente un proyecto, pero no para ser campeones, sino para amar al equipo de Barranquilla, pues lo que vemos hoy en día, no es ni punto de comparación a lo que antes se vivía o al menos se percibía cuando uno asistía al estadio. Un equipo que amaba y hacía respetar sus colores, escudos y su casa.

No quiero dármelas del que más sabe porque no soy profesional del deporte pero si en realidad me preocupa es el bienestar de las relaciones colectivas en las diversas disciplinas y la representación, ya sea cultural, deportiva a nivel local, nacional internacional y esto se ha convertido en una pesadilla…Incluso quisiera pellizcarme y ver si en realidad estoy viviendo una desazón, y triste pero cierto, la realidad ha superado al mismo sueño cruel.

Quizá en estas letras me he puesto más la camiseta que en otras ocasiones cuando trato de ser muy objetivo, pero hay límites. Será bueno fijarse en otras disciplinas, creería que es la hora de dar la oportunidad a jóvenes promesas e igual darle la oportunidad al ser humano conocer y disfrutar disciplinas y conseguir logros internacionales.

Que si, lo han conseguido. En el beisbol, baloncesto, patinaje y otros deportes que han hecho poner pecho y dejar el nombre de la ciudad en lo más alto. Es hora de racionalizar los sentimientos y ver a Junior como un sentimiento sano mas no pasión. Para que el equipo ame al equipo creería que tiene que haber un líder que ame a su conjunto, porque aquí no se gana a la afición con ser excelente jugador sino con más actitud y buena disposición en el terreno de juego y fuera de él.

Por lo tanto, a veces prefiero pensar que, en vez de llegar a ser campeón, amar más al proyecto y al equipo. Siendo cola de ratón que cabeza de león, y el cuadro rojiblanco, prefiere lo contrario y como no dimensiona sus proyectos son efímeros, gana títulos traen semejantes figuras y a la postre, se llega a un torneo internacional y pasan con más pena que gloria, y las figuras rimbombantes se esfuman.

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