Bendiciones de Dios

156

Amados hermanos (as), que la Bendición del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo sea derramada sobre todos ustedes.
Varón a quien Dios le plació que vinieras a esta tierra, y usó a una clama para cumplir el propósito de Dios en ti.
Ese Ángel que es tu señora madre, esa esposa tan especial que Dios te ha dado, que se desvive por atenderte y hacerte los más exquisitos platos de comida, y todo lo demás que Dios le ha encomendado para hacerte feliz, tu confidente, tu esposa a quien Dios ha usado para que te realices como padre.
Esos hijos hermosos que Dios te ha dado para hacerte feliz, esa casa que tu esposa te tiene como una tacita de plata. La mujer de tu juventud a la cual sacaste de la casa de sus padres; para brindarle una felicidad y amor como su príncipe azul con el que soñamos toda mujer. Que hasta la presente por tu inestabilidad emocional en tus sentimientos, has creado muchas heridas en el corazón de tu
amada, abnegada esposa, y no solo en el corazón de ella sino también en el de tus hijos.
Dios te ayude amado joven y caballero en esa lucha diaria contra ese pecado de adulterio y fornicación. ¿Será difícil para Dios libertarte?
Jeremías 32:27
Ahora el enemigo “el orejón de Satanás”, te ha puesto en tu mente y en tu corazón, que tu esposa se ve fea, vieja, como una maracuyá, que parece una uva pasa. Tu compañera por años, aún y con todos tus defectos está enferma de amor por ti. Cantares 2:4
Nunca se negó a desgastar su juventud en ti querido caballero, se está envejeciendo a tu lado. Su piel era tersa, lozana, suave, el día que contrajiste matrimonio con ella.
El señor Jehová te ordena que te goces con la mujer de tu juventud
Proverbio 5: 18.
Tú, querido esposo, eres su amado, su manojito de mirra que reposa entre sus pechos. Cantares 1: 13. Como el manzano entre los árboles silvestre, así es mi amado entre los jóvenes. Bajo la sombra del deseado me senté. Cantares 2:3 Sustenta a esa esposa con pasas, ese regalo que Dios te dio. Cuídala, no la dejes que se marchite. Confórtala como manzana, con rosas, con amor, con detalles sencillos, sino tienes para ese perfume costosísimo.
Se dejó usar por Dios para darle hijos, porque ella pudo haber abortado. Aunque esa no es la voluntad de Dios. Tu compañera es hacendosa, amorosa, tierna, cariñosa, sabia, que a veces, en algún momento dado, debe hablarle con templanza, no porque desconozca tu autoridad; sino porque Dios hasta una piedra la hace hablar: “Recuerda la burra de Balaán Dios la tuvo que hacer hablar”.
Esa es tu mujer que muere de amor por ti; ¿querido hermano y tú aún no lo has comprendido? Así como ella es celosa con las cosas de Dios, también lo es contigo.
A todo el que esté leyendo estas líneas y se encuentra en fornicación, corra a casarse para legalizar esa situación, delante de Dios porque tus oraciones tienen estorbo en la presencia de Dios. 1 de Corintios 6:9 (los fornicarios, ni los idolatras,
ni los adúlteros, ni los afeminados, ni lo que se echan con varones).
1. de Corintios 6: 10 (ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredaran el Reino de Dios).
“No reine pues el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en su concupiscencia”. Romanos 6: 12
Goza de la vida con la mujer que amas, todos los días de la vida de tu vanidad que te son dados debajo del sol, todos los días de tu vanidad porque esta es tu parte en la vida, y en tu trabajo con el que te afanas debajo del sol. Eclesiastés 9:9
Querido lector, joven, hermano, caballero, ¿hacia donde va tu alma si hoy sufres un accidente conduciendo esa moto o ese carro que Dios te ha regalado para que la uses bien, no subiendo a tu amante sino a tu fiel esposa y tus hijos? Te recuerdo amado lector que en fracciones de segundos tu alma descenderá al infierno, donde el fuego no se apaga y el gusano no se muere. No seas incrédulo, a Dios hay que creerle no dudes que así dice en la Biblia, fue escrito hace más de 1.500 años,
así dice en tu Biblia Católica y en mi Biblia Evangélica. Porque Él sí que se las sabe todas, Él puede ver el futuro y nosotros no.
El Apóstol Tomás no creía que Jesús había resucitado, no creyó, fue incrédulo, tuvo que colocar su dedo en la herida del costado del Señor Jesús, que le causó el soldado Romano cuando Cristo agonizaba en la Cruz. Juan 11 :40. “No te he dicho que si crees, veras la gloria de Dios”.
Muchas amantes, hacen el papel de sanguijuelas: Dame, dame, y ¿si ella dice amarte tanto por qué desangra tu economía? Dios dijo en el libro de Génesis “no es bueno que el hombre esté solo, le haré una compañera idónea”. Continuará

Comentarios

Comentarios




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Hosting Empresarial - certificados ssl